Editorial
Samuel Ponce Morales
1.- Lo que sucede al país sudamericano Bolivia no debería alegrar a nadie y sin embargo, pues se trata de un golpe de Estado de facto, más aún cuando el hoy ex presidente Evo Morales había admitido la resolución de la OEA de ir a nuevas elecciones ante una serie de presuntas irregularidades en los comicios pasados, en los cuales trataba de reelegirse y casi lo consigue.
2.- No se duda que con Evo Morales Bolivia se transformó, no exactamente en un gran país moderno, de un gran desarrollo urbano e industrial, sino en cambiar a un mejor rostro social de los que menos tienen, pero evidentemente descuidó todo lo anterior, no hubo equilibrio y en ello el reforzar el impuso de las actividades de carácter productivo, de incentivar aún más el empleo.
3.- No, no hubo equilibrio, hubo más y más populismo, una gran política de asistencialismo, pero a costa de un enorme gasto público sin que se pudiera resarcir, más allá de que si se hizo o no lo posible por hacerlo. Insisto, no hubo equilibrio, una cuestión que hay pinceladas que está pasando en nuestro país y que cada vez emergen más y más voces que piden, exigen, equilibrios.





