Ayotzinapa, la cuenta regresiva

Foto: Rafael Morfìn

Pátzcuaro/ Por José Manuel Alvarado

“El reto es que este país, México, el único que nos pertenece y al único que pertenecemos, perdure en la integridad y que tengamos un futuro pero no cualquiera, digno de la historia que he venido a recordar”, con esas palabras concluyó el político mexicano, Porfirio Muñoz Ledo, al exponer su conferencia magistral “El Despertar de 1988” en donde también le fue entregado un reconocimiento a su trayectoria de manos del presidente municipal de Pátzcuaro, Víctor Manuel Báez Ceja, en la biblioteca central de este municipio.

Los primeros en tomar la palabra fueron Gerardo Fernández Noroña y senador el Javier Corral Jurado, quienes asistieron como invitados especiales y le dirigieron unas palabras al homenajeado.

Ya en su conferencia, Porfirio Muñoz Ledo, se habló de la importancia de Pátzcuaro al  cual se refirió como el lugar del país que su padre más amaba. Explicó que ahora se habla de pueblos mágicos, pero dijo que Pátzcuaro es más que un pueblo mágico, “este es un pueblo sagrado” por su  religiosidad, su laboriosidad y la nobleza de los purépechas, con lo mejor que nos ha llegado nunca de Europa, el espíritu renacentista el rostro humanista de la colonización de América.

Posteriormente, abundó sobre la grandeza y especialidad de Don Vasco de Quiroga, a quien se refirió a él como un personaje absolutamente excepcional.

Describió que a partir de 1885 nació la movilización popular antela la falta de acción de las autoridades.

Hizo un llamado, “quisiera hacer un voto porque en los días y años que vienen puedan unirse todas las fuerzas democráticas y progresistas del país en un solo sentido en el sentido de detener esta avalancha de corrupción de mentiras y de dar origen a una nueva conformación política de nuestro país. Que necesariamente requerirá una nueva constitución”.

Llamó como un acto incalificable el crimen de Ayotzinapa, el cual marca la cuenta regresiva de un régimen político.