Morelia,Mich|Acueductoonline.- Esta droga es una sustancia incolora e insípida que se administra vía oral o cutánea que se puede impregnar en un periódico, una servilleta, con un abrazo, un beso, oliendo un pañuelo, un soplido o manejando un billete, dulces, chocolates, refrescos, café o licor y cigarro.
La delincuencia común encontró un oasis en los bares y centros nocturnos del país para cometer diversos delitos con la utilización de una sustancia psicoactiva, conocida cómo escopolamina o burundanga que inhibe el sistema nervioso; es decir, las víctimas pierden todo poder de decisión y quedan a merced de los delincuentes.
De acuerdo con diversos testimonios recopilados de algunas cuentas de redes sociales, el modo de operar de esta red de delincuentes que incluyen bármanes, meseros, hostess y taxistas, es utilizar esta droga proveniente de Sudamérica de manera natural o sintética para cometer sus delitos, con el auspicio de la propia víctima.
Delitos que van desde el robo de pertenencias, claves de cuentas bancarias para realizar las transgénicas de recurso que van de los 50 a 200 mil pesos; robo a casa habitación, secuestro exprés con la finalidad de sacar dinero de los cajeros, hasta la suplantación de identidad con la finalidad de comprar en línea diversos productos o aparatos electrónicos.
En el caso de las mujeres, es muy común la violación por uno o más delincuentes, quienes graban los encuentros “consensuados” para la venta de los videos, como material pornográfico casero.
Para Juan Carlos Morales, víctima de robo con escopolamina, sus fines de semana de fiesta con sus amigos, se volvió un ataque de ansiedad que lo llevó a ser hospitalizado, tras haber sido víctima de la red del grupo denominado “Floripondios” que trabaja en diversos bares y antros de la Zona Rosa, Condesa, Juárez y algunos ilegales del Centro Histórico que utilizan el polvo de la planta denominada Datura arbórea o Brugmansia, conocida como “borrachera”, “cacao sabanero” “borrachero”, originaria de Colombia para drogar a sus víctimas.
l efecto de esta droga alcanza su máximo de efecto en dos horas y va cediendo paulatinamente a las 2.5 horas hasta desaparecer del cuerpo, debido a que se metaboliza en el hígado por hidrólisis enzimática, en ácido trópico y escopina, solo el 10 por ciento se excreta por el riñón sin metabolizarse, lo que hace imposible que sea detectado en un examen antidoping.
A pesar de que las autoridades tienen conocimiento de diversos delitos bajo los efectos de esta droga desde hace 10 años, solo se tiene una denuncia en la ciudad de México por robo que no procederá, porque la víctima fue la que hizo la transferencia bancaria.





