Aquellos niños de Morelia

Morelia/Héctor Tenorio

Como parte de los festejos por los 80 años de la llegada de los niños de España a Morelia, el Ayuntamiento de la capital del estado organizó una conferencia sobre la diplomacia y la educación de aquellos tiempos.

La conferencista principal fue la titular de la Secretaría de Cultura, Silvia Figueroa Zamudio, quien demostró sus conocimientos como historiadora y enfrentó sus investigaciones ante dos niños de Morelia, Manuel Martínez y Juan Llop.

La ex rectora Zamudio Figueroa tuvo que confirmar sus datos ante los dos sobrevivientes y pasó la prueba.

La funcionaria dijo que el Internado de España-México fue un modelo del régimen cardenista.

“Los niños recibieron una educación socialista, quedando fuera la doctrina religiosa”. Agregó, “el 57 por ciento de ellos venían de Cataluña, hijos de padres obreros y campesinos. Además, de los 440 estudiantes, 285 eran niños y 155 eran niñas. El 90 por cierto tenían entre 4 años y 17 años”.

La secretaria de Cultura comentó que el 11 de junio de 1937 fueron recibidos por 15 mil personas encabezadas por el gobernador Gildardo Magaña.

Finalizó diciendo que cuatro años después de haber iniciado el proyecto educativo quedaban solo la mitad de los niños.

Mientras que el especialista en Relaciones Internacionales entre España y México, Agustín Sánchez Andrés, explicó en qué contexto fueron recibidos los niños españoles.

”El gobierno de Lázaro Cárdenas trazó su política internacional y apoyo políticamente a las autoridades de la República, quienes reunieron a los infantes en Valencia y Barcelona; claro, previamente convencieron a los padres de salvar a sus hijos de los bombardeos de los franquistas”.

 Puntualizó que el rechazo de los conservadores a la llegada de los niños españoles fue desapareciendo, y pasaron a un segundo plano cuando, en 1939, llegaron entre 15 mil y 20 mil exiliados.

Los ponentes fueron muy aplaudidos, sobre todo por Manuel Martínez y Juan Llop, quienes, conmovidos, agradecieron a los presentes por nunca haber olvidado a los niños de Morelia.