América, después de África

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Morelia, Mich. / Nancy V. Herrejon.- De acuerdo con el informe ‘El feminicidio en el mundo y en América Latina’ y el Semáforo Delictivo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) América es el segundo continente con mayor tasa de feminicidio, después de África.

También informaron que 137 mujeres son asesinadas por un miembro de su familia cada día; 58 de cada 100 son asesinadas por sus parejas o familiares.

En América Latina se registra un feminicidio cada 2 horas y media; 1 de cada tres mujeres sufre violencia física o sexual; el 80% de la violencia que se vive en la región latinoamericana es cometida contra las mujeres.

México y Brasil son los países que registran más casos de feminicidio al año en la región, mientras que la tasa más alta por cada 100.000 habitantes la tiene el denominado Triángulo Norte de Centroamérica (El Salvador, Honduras y Guatemala), además de Bolivia.

Del feminicidio se habla desde el siglo XIX, pero fue apenas hasta el siglo XXI que el término comenzó a acuñarse en los sistemas penales de la región, más aún cuando la saña y la crueldad se convirtieron en el común denominador de esta clase de casos.

Así como las condiciones para determinar que un homicidio es feminicidio, o no (según el país), también determina la pena para el perpetrador.

Argentina y Chile, por ejemplo, contemplan la cadena perpetua, mientras que en las otras naciones se establecen penas que van entre 10 y 60 años. Según la ONU, 13 países de la región han aprobado leyes integrales y 18 más han penalizado el feminicidio entre 2006 y 2018.

Pero más allá de penalizarlo o no, uno de los grandes problemas es la impunidad. En su más reciente informe sobre violencia y discriminación contra mujeres, niñas y adolescentes, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos advierte que esta clase de asesinatos por lo general ocurre en un contexto de limitado acceso a la Justicia.

Con información del Semáforo Delictivo ONU, Colectivo Voces Feministas