Morelia / Acueducto.- La investigadora Lucía Chávez encargada del estudio de sentencias por tortura de la Comisión Mexicana para la Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), indicó que las pocas sentencias condenatorias no afectaron a altos mandos del Ejército o la policía. “Los altos mandos conocen la tortura, pero las sentencias no les afectan”, afirmó.
En el mismo período, el que comienza con la denominada “guerra contra el narcotráfico”, la Comisión Nacional para los Derechos Humanos (CNDH) y las diferentes comisiones estatales recibieron 42 mil 212 quejas sobre tortura y malos tratos. El equipo de la CMDPDH detectó 177 recomendaciones de la CNDH sobre esta materia.
“Del análisis de las versiones públicas de las sentencias, sabemos que al menos seis están dirigidas a personal militar. También es importante mencionar que un gran número de las causas penales que originalmente se iniciaron por tortura, terminaron en sentencia por algún otro delito como homicidio, abuso de autoridad y/o inhumación clandestina de cadáveres”, dice la organización en su web.
Según los datos de la organización, la Secretaría de la Defensa (Sedena), la Secretaría de Marina (Semar) y la Policía Federal son, por este orden, las instituciones que acumulan un mayor número de denuncias.
La web desarrollada por la CMDPDH analiza quién tortura y de qué manera. Del mismo modo, las prácticas más habituales son los golpes y las amenazas. Sin embargo, el análisis también recoge que se han utilizado toques eléctricos, ahogamiento con bolsa o abusos sexuales.
“Para practicar este tipo de torturas tienen que haber una preparación. En ocasiones hasta se ha registrado la presencia de un médico para revivir al torturado”, explica Chávez.
A lo largo del periodo 2006-2018 hemos documentado los efectos y las implicaciones de una estrategia de seguridad pública de corte militar a la que conocemos comúnmente como “guerra contra las drogas”, en donde se ha invertido una gran cantidad de recursos en armamento y entrenamiento militar. El resultado son los miles de víctimas de la guerra y el aumento de la violencia y la impunidad en el país.
Uno de los objetivos de la organización es el apoyo a las víctimas. De este modo, la web incluye una guía que explica qué hacer en caso de que una persona sufra tortura o tratos degradantes y quiera denunciar o presentar una queja.




