Morelia/Redacción
«Nuestro querido cantante, el Buki, en uno de sus recientes promocionales de nuestro estado, dice: ‘oremos por la paz de la gente de Tierra Caliente», así inicio su mensaje el maestro Leonardo Guillermo González Tafolla, director del Instituto del Valle de Apatzingán, el cual obtuvo la presea Michoacán a la competitividad 2016 que otorga la Fundación para la Calidad y Competitividad del Estado de Michoacán (FCC) y quien resaltó la importancia de la educación en una zona que busca cada día el cómo abatir la violencia.
Recordó a la ganadora del premio Nobel de la Paz en 2014, Malala Yousafzai, la niña pakistaní que «por abogar por los derechos a la educación fue cobardemente baleada», y citó la solución que habría encontrado para derrocar el imperio que la violencia ha erigido en la entidad:
«Con armas y con balas se pueden eliminar muchos delincuentes, pero la delincuencia solamente se puede eliminar con educación», citó.
Agradeció por la presea que se le otorga a la institución, tras veinte años de ofrecer a miles de michoacanos la oportunidad de recibir una educación con calidad y competitividad, así como ser una opción para que los jóvenes y adultos, desde el Municipio de Villa Victoria hasta Churumuco, Turicato hasta Tumbiscatío, logren cumplir sus sueños «de prosperidad, de bienestar», pero siempre fundamentados en la competitividad laboral con responsabilidad social.
González Tafolla recordó que la zona de Tierra Caliente en Michoacán fue recientemente catalogada entre las diez más peligrosas de México, por lo cual, la función social que las escuelas representan cobran un mayor sentido.
Hizo un fuerte llamado al gobierno del estado y el gobernador constitucional, Silvano Aureoles Conejo y quien encabezaba el presidium de la ceremonia, a realizar una cruzada por la educación en la región de Tierra Caliente, a traves de la cual, la ciudadanía aunada al gobierno estatal se enfoque a cambiar la actitud de los profesores y los centros educativos, pues «este podría ser el origen de un cambio real a mediano y largo plazo».
«Si no buscamos alternativas para solucionar la raíz de esta filosofía del crimen, esta filosofía de la delincuencia, la filosofía del no trabajar, solamente estaremos haciendo cortes al problema (…) Algo más tenemos que hacer», finalizó.





