Morelia, Mich. | Xana Zamudio.- Las hay desde pequeñitas hasta grandotas, llenas de colores o sólo terminadas en barro, las catrinas de Capula son una tradición inigualable que caracteriza a todo Michoacán en todas las épocas del año.

Aunque la venta de catrinas tiene su auge en los Días de Muertos, en realidad se produce todo el año por los alfareros de la zona, pues, por lo menos, cada familia cuenta con un artesano que lleva consigo los saberes del precioso arte.
De sombreros anchos y granes sonrisas, se les pude ver en todos los rincones de la calle principal de la tenencia, desde la entrada, hasta pasando la plaza principal.

Aunque este año no fue el mejor para los alfareros, la catrina no deja de ser una de las artesanías más importantes del estado, incluso, del país entero.






