Acueducto | Samuel Ponce Morales: JALO POR EL BUKI. UN GOLPE ELECTORAL PERFECTO

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Acueducto | Samuel Ponce Morales: JALO POR EL BUKI. UN GOLPE ELECTORAL PERFECTO

  • Esperemos que el trasfondo más agudo de esta verbena no descanse en la pasarela de aspirantes que aprovechan el resplandor de los reflectores para posicionar sus nombres en la carrera sucesoria, que figuras morenistas intenten que el eco de los aplausos se traduzca en una ventaja competitiva…

El estadio Morelos se perfila de nuevo como el epicentro de la caridad oficialista bajo el sello del festival Jalo por las Mamás que encabeza el actual gobierno michoacano donde la entrega de un paquete de pañales se convierte en el salvoconducto dorado para presenciar el retorno del hijo pródigo Marco Antonio Solís a su tierra natal.

Bajo el cobijo de una causa social aparentemente irreprochable se esconde una maquinaria de ingeniería política que busca aceitar las estructuras de simpatía popular en todo el estado, mientras la administración estatal defiende la entrega de insumos básicos como una política de bienestar real frente a quienes ven solo un espectáculo de luces y sombras.

Esta jugada maestra de marketing político aparentemente camina sobre la delgada línea de la legalidad al utilizar una moneda de cambio que despoja al acto del estigma de la compra directa, toda vez que al pedir pañales en lugar de documentos electorales se construye un vínculo de gratitud genuina que el ciudadano promedio traduce como una preocupación real por su economía.

La elección de Marco Antonio Solís no es obra de la casualidad sino un golpe de autoridad que toca las fibras más sensibles de la identidad y el orgullo de todo Michoacán, posicionando al gobierno como el único ente capaz de democratizar el acceso al ídolo máximo mientras la oposición observa desde la barrera sin una narrativa de peso similar.

No debemos perder de vista que la logística de canje en las taquillas del coloso del Quinceo sirve también como un censo indirecto de las necesidades y movilización ciudadana, permitiendo que la estructura gubernamental mide su capacidad de convocatoria en un ambiente controlado donde el incentivo es musical pero el trasfondo es puramente organizativo.

Pero esperemos que el trasfondo más agudo de esta verbena no descanse en la pasarela de aspirantes que aprovechan el resplandor de los reflectores para posicionar sus nombres en la carrera sucesoria, en donde figuras morenistas intenten que el eco de los aplausos se traduzca en una ventaja competitiva dentro de su mismo instituto político, de color guinda.

Resulta evidente que la visibilidad otorgada por un evento de esta magnitud es el combustible ideal para quienes buscan suceder al actual mandatario sin violar la veda formal utilizando la entrega de los apoyos recaudados como el pretexto perfecto para recorrer el territorio estatal y estrechar manos bajo la noble bandera de la asistencia social masiva.

Es ahí donde la estrategia del equipo bedollista da en el clavo de la rentabilidad política de cara a la sucesión del 27 que ya se siente en los pasillos de Casa Michoacán, transformando un evento masivo en una medición de fuerzas que deja a los partidos opositores sin una brújula capaz de competir contra el sentimiento de una gratitud colectiva.

Sin embargo, si hay opacidad en el financiamiento de estos eventos masivos continuará el talón de Aquiles de una narrativa de austeridad que se desvanece ante los reflectores del gran escenario, ya que el costo de producción y los honorarios del artista representan un recurso que en otras manos podría haberse traducido en infraestructura médica de carácter permanente.

Lo ideal es que el órgano electoral local mantenga la lupa puesta sobre estas concentraciones que huelen a promociones personalizadas, aunque se disfracen de festivales culturales y de apoyo intentando poner orden en una cancha que parece estar inclinada desde ahora en favor de quienes tienen la chequera estatal para organizar conciertos en lugar de foros políticos.

Lo que hoy vemos como un acto de filantropía gubernamental será sin duda el cimiento de una campaña que no necesita nombres propios todavía para estar presente en cada hogar, pues la marca Jalo ha logrado penetrar en el imaginario social como el sello de una gestión que prefiere el contacto masivo y el aplauso fácil a la confrontación directa.

Si, resulta curioso que en un Michoacán convulso por temas de seguridad y carencias en salud la prioridad sea garantizar que no falte la música ni los pañales en el estadio, como si el entretenimiento fuera el bálsamo mágico capaz de curar las heridas de una sociedad que demanda soluciones estructurales y no solo parches costosos de una noche.

Al final del día el éxito del evento se medirá en la cantidad de insumos recaudados para las madres autónomas, pero el verdadero triunfo se contará en puntos de aprobación, mismos que servirán de blindaje para el proyecto oficialista que ya camina con paso firme y sin sombra aparente hacia la gran batalla electoral que nos espera en las urnas.

CANTERA

En la capital michoacana, hasta el momento, todo indica que, de manera abierta, solo hay dos hombres morenistas que se disputan la candidatura a la alcaldía de Morelia: Juan Carlos Barragán, diputado, y Luis Navarro García, secretario, cierto, pero hay un tercero en discordia: Carlos Torres Piña, fiscal, pero si la decisión es que sea una mujer la aspirante al mismo cargo, entonces, también hablaríamos de tres nombres…

CANTERITA

Toc, toc… El ya no tan joven empresario moreliano, César Osuna Belmonte, será realmente diputado local por unos días, quizá un poquito más, al estar temporalmente en sesiones plenarias del Congreso. Y es que, como suplente en el cargo, cubrirá la ausencia temporal del propietario, quien espera que cometa los mínmos errores posibles.

GOTEO

Hay un plazo para esclarecer totalmente el caso Carlos Manzo, antes del primer aniversario de su muerte…