Morelia, Mich.| acueductoonline.- La COVID-19 ha hecho aún más difícil llegar a los necesitados. Ya sea como resultado de acciones deliberadas en los conflictos o de nuevas restricciones debidas a la pandemia, el acceso humanitario está cada vez más amenazado.
Los servicios básicos se encuentran más sobrecargados aún y las medidas de confinamiento están limitando nuestros esfuerzos por llegar a las poblaciones más vulnerables. Los servicios de inmunización sistemática han quedado interrumpidos en más de 60 países debido a la pandemia de COVID-19, lo que podría dar lugar a que se produzcan brotes de enfermedades que se pueden evitar mediante la vacunación.
Al mismo tiempo, los trabajadores humanitarios se encuentran cada vez más en la línea de fuego, y las repercusiones de estas atrocidades superan a las de todos los años anteriores, agravadas por los riesgos que genera la COVID-19.






