A flote problemas estructurales

Especial


Morelia, Mich. / Nancy V. Herrejon.- El COVID-19 ha revelado problemas estructurales del modelo de desarrollo de la región de américa Latina y el Caribe, que en estos momentos es epicentro de la pandemia; así demuestra un informe inter agencial de la comisión Económica para América Latina (CEPAL) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).


La región de América Latina y el Caribe deberá controlar la transmisión del coronavirus antes de pensar en reactivar la economía, el informe de la CEPAL insiste en la necesidad de fortalecer los sistemas de sanitarios para lograr una reconstrucción económica sana.
“No hay apertura económica posible sin que la curva de contagios haya sido controlada, y no hay reactivación posible sin un plan claro para evitar el repunte de los contagios”, afirmaron CEPAL y la OPS en el estudio conjunto.

La secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, explicó en una conferencia de prensa para presentar el informe, que el coronavirus puso de manifiesto la relación estructural que existe entre la economía y la salud, evidenciando las debilidades de los sistemas sanitarios de la región, que están fragmentados y segmentados.


Tras recordar que la salud es ante todo un derecho humano que debe ser garantizado por los Estados, dijo que también es la base de una economía sana.


Además, agregó que el acceso pleno a los servicios de salud de calidad es esencial: “Es la infraestructura básica de la vida y si ella no podemos hablar de desarrollo económico ni social”.


“La salud es parte del capital humano, afecta directamente la productividad y el desempeño económico y social de las personas. El sector salud es un área económica que tiene una gran cantidad de trabajadores y una gran cantidad de encadenamientos productivos. Es un generador de empleos y de inversiones de gran peso para generar crecimiento”, subrayó Bárcena.