Morelia, Michoacán.| Acueducto Online.- Son las 11:00 de la mañana, se respira el aire que trae consigo un aroma a la cantera emblemática de Morelia. Empiezan a arribar a la fuente de las Tarascas varios colectivos feministas; ataviadas en ropa de color verde y morado, algunas con pañoletas que cubren boca y nariz; otras , incluso con gorras y gafas.
La compañía empieza a ser más grande, las voces se hacen más fuertes, los contingentes ya se ponen de acuerdo. Alrededor de las 11:30 algunas mujeres inician a hacer pintas en el suelo, ese cemento que con el calor ha empezado a evaporar, más no el ánimo de las mujeres que se reunen para iniciar la marcha del que este año se ha llamado #8M.
Ya no sólo son mujeres también hay presencia de niños, el calor empieza a ser más apabullante, ya son 11:50 y las pintas y mantas tienen más exigencias. «Ojalá nos protegieran como a los monumentos» «No nos van a callar» fueron algunas de las leyendas.
La movilización aún no inicia. Mujeres, niños e incluso mascotas esperan las 16:00 horas para que inicie la marcha. Esperan sin importar el calor, las críticas y la incertidumbre de lo que pasará este día.













