Morelia/Vianey J. Cervantes
La banda tocaba alegre a los cadetes que se encontraban en formación, aunque nadie sabía muy bien quién había contratado a los músicos. El lugar era un caos de caras y cuerpos; cadetes, policías, trajes y tacones desbordaban la entrada del Centro de Convenciones y el Teatro Morelos. Una decena de políticos y cientos de morelianos habían acudido al 2do Informe de Gobierno del edil, Alfonso Martínez Alcázar, el ‘independiente’.
El arzobispo de Morelia sonreía cabizbajo ante una mirada de mujer que le pedía una fotografía, mujeres y niños corrían de aquí para allá, a 34 minutos de retraso del 2do informe. Como dijeron por ahí, “para no romper la costumbre”, en referencia a la conocida impuntualidad del alcalde.
Al interior del teatro Morelos, en ambas esquinas de las paredes de cristal, se ubicaban los medios televisivos, en medio del murmullo de las personas al interior, y las del exterior, unas un poco más gritonas que las otras. Del baño salía Paola Delgadillo, la esposa de Alfonso Martínez, con una sonrisa maternal hacia las mujeres que ahí se topaba y un suave “con permiso”, para poder pasar.
La presentación del informe fue muy similar a un programa de televisión; el edil se mostraba al centro del escenario con las manos vacías; al fondo, se transmitían animaciones sobre el segundo informe, el tema a abordar, un “video resumen”, o un fondo rosado con burbujas color rosa pálido. Mientras se transmitían los videos, el edil se ubica a la esquina derecha del escenario, con una pequeña silla, una mesa color plata y una botella de agua para hidratarse.
Recién iniciada la ceremonia y después de cinco minutos de presentación por parte del moderador, tomó la voz el edil para ocupar otros cinco minutos de saludos y agradecimientos, durante los cuales, una de las cámaras logró captar al jefe de gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, ocupado entre mirar el celular y las piernas de la primera dama moreliana.
El Edil arrancó con un chasquarrillo, al hablar sobre Morelia como “la ciudad más bonita de México”, a lo que le siguió una risa, y al presidente municipal de aquella ciudad y ahí presente, le dijo “bueno, solo a la par con Querétaro”, la gente aplaudió y Alfonso, espero sonriendo el silencio para retomar la voz. Tras la explicación del plan Morelia Next, a 25 años, cuando Morelia cumplirá 500 años de su fundación, dio inició con un video referente a las acciones en Sustentabilidad y Futuro, durante el cual Alfonso Martínez se quedaba en su silla, repasando ‘los apuntes’.
Mientras tanto, en una plática perdida en el recinto, “Aquí está lo suavecito, abajo los violentos”, le dijo un sujeto en traje a un sujeto con chaleco periodístico, entre risas, a pocos minutos de haber iniciado el evento. Mientras Alfonso soltaba su perorata sobre los avances en Morelia y de decir, cerca de diez veces, que se realizaban acciones “sin precedente en el país”, el teatro comenzó a llenarse del llanto de varios pequeños; no fue sino veinte minutos después que se detuvo el llanto y los gritos de los niños. Los videos mostraban tomas aéreas y paneos de puestos de dulces, calles, campos, carreteras y plazas, con una gruesa voz que narraba las acciones durante 730 días de gobierno.
Desde luego, acudió otro ‘solitario’, Jaime Rodríguez, “El Bronco”, quien brilló a su llegada, al lado del Gobernador del Estado, Silvano Aureoles Conejo, de Alfonso Martínez, el estelar de la tarde; Pascual Sigala Páez, presidente del Congreso del Estado, Medardo Serna González, rector nicolaíta y el secretario del Gobierno, Adrián López Solís, entre un mar de hombres de trajes negros y sonrisas imperceptibles. Así, la entrega del segundo informe reunió a tres posibles candidatos presidenciales para el 2018.
Al finalizar la hora y media de informe, Alfonso Martínez salió del escenario, y uno a uno los asistentes se fueron levantando para partir; poco sabían que únicamente se estaban entregando los saludos correspondientes, pues en menos de un minuto el moderador les pidió volver a sus asientos, a lo que respondieron con un audible “Ahhh” y regresaron, como niños castigados a terminarse la cena. Aún faltaba la participación de Silvano Aureoles Conejo.
El gobernador de Morelia, con su corbata verde bandera, se paró frente a todos con un pequeño pódium, desde donde volvió a agradecer la presencia de todas las figuras públicas ahí presentes, entregó un agradecimiento por la invitación y aprovechó para dar una pequeña reseña histórica de la capital de Michoacán, “cuna de la independencia y origen de héroes que nos dieron patria, ciudad de tradicional belleza arquitectónica”, así como la entrega de un “mini informe” sobre los progresos a nivel estatal en coordinación municipal que han enriquecido a la ciudad de la cantera rosa.
En uno de sus comentarios finales, le dijo a Marcos Aguilar Vega, edil de Querétaro, “Acuérdate que yo casi casi te hice presidente municipal… así que, qué bueno que estás acá”, a lo que le siguieron unas risas tímidas y miradas furtivas, mientras Aureoles regresaba a su asiento en primera fila del teatro Morelos.
Sin embargo, el final de los discursos no marcaba el final del evento; los medios se aglutinaron sobre el escenario para entrevistar al gobernador, quien mencionó que el General de División titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, podría ser una buena opción para el Frente Amplio que se busca crear. Alfonso y “El Bronco” se tomaban las fotos grupales con los funcionarios, personalidades y asociaciones ahí presentes. Un chico de 18 años los confrontó respecto a un informe abierto al público; los políticos le pidieron mirar a la cámara y contactarlos por teléfono; al final, su discurso quedó olvidado y él quedó capturado en una foto grupal con ambas figuras.
Afuera, las figuras públicas habían salido todo lo contrario a como habían entrado, en total misterio y discreción, las sillas del teatro habían quedado vacías con la misma rapidez que las personas las habían ocupado; afuera, el aire de fiesta se había terminado. No había ni una banda ni cientos de personas, solo los cadetes de un lado en formación, la policía Michoacán del otro, los medios de comunicación como pequeños ojos dispersos entre la gran plaza del recinto, y en las calles, un tráfico insufrible por las decenas de automóviles que abandonaban el centro de Convenciones, tras otro domingo de actividad política en Morelia.





