Morelia/Redacción
“Vasco de Quiroga no es historia, es nuestra realidad, es de los hombres universales que trascienden más allá de su muerte física porque su vida están en los corazones, en la mente y en cada mano de los nativos de este estado“, mencionó Damián Arévalo Orozco director de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas
En el marco de la conmemoración del CDLI Aniversario Luctuoso de Don Vasco de Quiroga, el director de la Facultad de Derecho y Ciencias Politícas, Damia Arévalo
Al fungir como orador oficial en un acto celebrado en la Plaza Vasco de Quiroga en la ciudad de Pátzcuaro, el director nicolaita dijo que “Vasco de Quiroga es un ejemplo que nos obliga como sus herederos en el humanismo, los valores de solidaridad y respeto, hoy los nicolaitas somos el resultado de esa visión, sigue siendo nuestra motivación para que el pueblo michoacano no ceda a las malas prácticas“.
Añadió que el discurso desgastado de otros años en el que nos hemos sentido un pueblo sometido debe cambiar “más allá de alimentar nuestro conformismo, apatía y poco compromiso con la sociedad mexicana es momento de reflexionar” dijo al señalar que un hombre español dejo diversos resultados positivos que nos siguen dando identidad Michoacana y sembró las bases de las universidades públicas.
Llamó a rememorar y reflexionar sobre la vida de un hombre que nos ha dado identidad a los. Michoacanos dejando base para la enseñanza de oficios en las comunidades que aún hoy siguen vigentes como las principales actividades económicas en la región, así como la educación formal con la Fundación del Colegio de San Nicolás de Obispo.
Arévalo Orozco resaltó que la visión y dedicación constante de Don Vasco de Quiroga pudo transformar la vida de los indígenas, dedicó su vida entera a construir el mundo que soñó Tomás Moro y que plasmó en su obra Utopía, quien se sabe fue inspiración para ‘Tata Vasco’.
Recordó que fue a los 60 años de edad cuando llegó a tierras Michoacanas, donde tuvo una gran cercanía con los indígenas y comprendió su amor por la tierra para guiarnos en la enseñanza, lo que le permitió impulsar la cultura purépecha y mejorar la vida de los habitantes con la construcción de hospitales y escuelas en la región lacustre, todo ello teniendo como columna vertebral el actuar humanista, finalizó.





