Morelia/Redacción
Son muchas las razones por las que se debe recordar al Siervo de la Nación en este CCLII Aniversario de su natalicio. En la perspectiva de las circunstancias, problemas y retos del presente, son extraordinariamente importantes las enseñanzas y significados de lo que hizo y pensó José María Morelos y Pavón.
Las condiciones históricas de hoy son distintas a las que prevalecían a principios del siglo XIX, hace 200 años. Sin embargo, las ideas centrales y los principios del cura de Churumuco, Nocupétaro y Carácuaro, representan una guía que facilita el encuentro de soluciones a las dificultades y desafíos del presente.
Morelos vivió, se formó, luchó y murió en una etapa de la historia en la que México no existía, en la que todavía no había nación, sino colonia. Él fue uno de los grandes iniciadores de las luchas de liberación características de los siglos XIX y XX en escala planetaria.
Él vivió y luchó por la Independencia respecto de España y esta lucha es equivalente a la lucha contra el sistema colonial en el mundo. Fue un ideólogo de las nacientes naciones y fue el primer gran nacionalista mexicano.
El pensamiento de Morelos, tanto en los Sentimientos de la Nación de 1813 como en la Constitución de Apatzingán de 1814, expresa necesidades históricas de un mundo nuevo y el surgimiento de una nación soberana. Por primera vez utiliza los conceptos de “nación” y de “soberanía del pueblo”.





