23 días en medio de la guerra

Morelia, Mich. | Acueducto Noticias/ Jaqueline Espinoza.- Con incertidumbre, incomunicadas y viendo pasar un día más desde el interior de un hotel, 5 mujeres originarias de Michoacán presenciaron de cerca el conflicto armado en Israel, pues fueron de turista a Jordania, país vecino.

Mayra Graciela García, Antonia Segura García, Maria de los Ángeles Martínez, María del Carmen Cervantes y Rosalba Lozano fueron a las que el destino las hizo vivir una de las experiencias más aterradoras en aquel país.

La mujeres se fueron en grupo a conocer los rincones de Jordania, pero no contaban con que una guerra se desataría en el país vecino y esto las imposibilitaría de salir de su hotel y sobre todo volver a México ya que las secuelas del conflicto podrían llegar al sitio donde se encontraban.

Fueron 23 días los que pasaron en un país que no conocían, en los que 8 de ellos estuvieron completamente encerradas por el resguardo de su integridad.

«Fue una situación muy desesperante, más desesperante aún no contar con los recursos económicos suficientes para salir de ahí del país, el ambiente político se empezó a engrandecer ahí, no podíamos salir del hotel» mencionó María de los Ángeles Martínez.

Sin saber lo que pasaba a las fueras de las paredes en las que se escondían y sin una respuesta de cuándo tocarían de nuevo tierras mexicanas para encontrarse con sus familias, las michoacanas esperaban impacientes.

La salida de ellas ya se había programado, pero por los disturbios se tuvo que aplazar aproximadamente 3 semanas más, no había posibilidad tampoco para salir al médico, hecho que ocasionó malestares físicos en varias personas ya que necesitaban de medicamentos, así lo describieron las recién llegadas a México.

El ver pasar a los policías y los carros anti bombas era lo que muchas veces las hacía pensar las peores cosas, que la guerra que azotó a Israel llegaría a Jordania, donde ellas se encontraban.

«Se estaba acercando más el conflicto, más a Jordania y más a Jordania, aunque nos decían que ahí no iba a haber ataques pero se estaban acercando, entonces estábamos preocupados todos nosotros» dijo Mayra Graciela García.

Por parte del consulado de México y con ayuda del Gobierno de Michoacán se les rastreo, se les contacto para ayudarlas a volver a sus hogares.

«Fue la esperanza, que ya veíamos la luz, brillar, ya estábamos contentas porque ya teníamos esperanza de salir adelante gracias al gobierno de Michoacán» expresó Antonia.

1 de las mujeres iba con su esposo, las otras dos son madre e hija y las últimas 2 iban solas, pero entre ellas se hicieron compañía y alentaban a mantener la calma.

«Mayra siempre nos alentó, nos ayudó, no nos dejó, nos dijo aquí estoy y nos ayudó mucho a no sentirnos solas, fue muy importante para sentirnos unidas» comentó María del Carmen Cervantes.

Al llevarlas al consulado de Jordania, había también más mexicanos, de Chihuahua, Tlaxcala y Xalapa, mismos que ya también fueron repatriados, incluso unos días antes que las michoacanas.

La enseñanza que esto les dejó fue valorar a su familia, la compañía de ellos y ser siempre humildes, así como apreciar lo que tienen y querer a su país.