Gela, la oidora de historias del Generalísmo

Especial

Morelia/Julieta Coria

La señora María de los Ángeles Murillo de 67 años de edad asistió el día de hoy al desfile por el Natalicio 253 del generalísimo José María Morelos Y Pavón.

No es la primera ni la última vez que asiste al desfile, lo hecho desde que era niña, la señora “Gela” como de cariño le dicen,  siendo moreliana se identifica como hija de una ciudad en donde vivió el caudillo. No tuvo inconveniente para asistir, llegar temprano y ubicarse en un buen lugar.

“Mi papá dice que su abuelo conoció al general, que una vez lo saludó, que era muy querido, y siempre nos contaba esas historias” cuenta orgullosa.

Su padre era militar y su abuelo también lo fue, siempre tuvo ese gusto por todo lo que tiene que ver con los soldados, “pero me gustan más los charros, me gusta mucho la vida de Morelos, a mis si me hubiera gustado conocerlo, dicen que fue un buen hombre.

En esta ocasión vino acompañada de sus nietos, Daniela y David. De 15 y 13 años de edad, respectivamente. Sus hijos no pudieron acompañarlos debido al trabajo. “Tengo dos hijas que trabajan casi todo el día y a ellos los he traído también desde que eran chiquillos”

Piensa que asistir a estos eventos es respetar las fiestas y tradiciones mexicanas así como los valores que se nos han inculcado, considera que las nuevas generaciones de niños y jóvenes han ido perdiendo los valores que a ella le enseñaron y que ha esforzado por perpetuar en su familia.

Desde su punto de vista observa que ahora se les ha dado mucha libertad de la cual se ha abusado y convertido en libertinaje “ya las nuevas generaciones cada vez están más desbalagadas ya a nadie le importa la patria, ni les importa sus país, nada más ven por sí mismos.”

Ve incorrecto que los adolescentes salgan tan tarde a bares y por ello se ve involucrados en accidentes. Esto lo asocia a la educación que han recibido en sus casas y escuelas “en vez que crezcan los valores, crece pero la delincuencia y las drogas, los jóvenes están más cerca de las drogas y eso está acabando con los buenos modales y el respeto a la sociedad”.

Está orgullosa de sus hijas al considerar que son miembros productivos y que haberlas educado con responsabilidad, compromiso y valores. Y que así sus nietos no han tenido problemas y se han ganado la confianza de todos “son niños buenos pues, porque se les han inculcado valores, eso es lo que siempre les dijo a mis hijas que los enseñen a respetar.

“Nos gusta mucho venir a los desfiles, más a éste de Morelos, tiene buena organización, seguridad y que el clima fue más amable que la vez anterior”.

Está conmovida con la labor de los miembros de la marina por el trabajo que han desempeñado por el temblor y debido a ello se encontraba entusiasmada. Está segura que volverá el año próximo y el que sigue y al igual que hoy, con su familia “mientras Dios lo permita”, por supuesto.