Morelia/José Manuel Alvarado
Aunque era el arranque oficial de la tercera Semana Nacional de Salud escasos padres de familia estuvieron en la primaria “América”.
Aun así, hasta atrás de la institución, las mamás contagiaban del entusiasmo a sus pequeños ante el solo hecho de saber que al evento acudiría el gobernador.
La señora Rosa María Rojas Mora de 31 años de edad, habitante de la colonia El Porvenir de esta capital michoacana, se dedica al hogar y es madre de dos niños, uno de 6 años y una pequeña de 2.
En charla, platicó una de sus experiencias que tuvo en cuanto a la atención prestada en las clínicas de salud de Morelia, en donde asegura que si algo falta es eso, mejorar la atención.
“Hace más de dos años que nació mi hija, ya estaba con los dolores y fui al Hospital de la Mujer y me dijeron -hoy no le toca su parto, está programada para el 30 de abril al 1 de mayo- y no me quisieron atender. Mi suegra me dijo que se me podía morir la criatura porque además yo ya traía el sangrado, y aun así no me quisieron recibir, así que tuve que acudir por fuera con un particular”.
Doña Rosa cuenta que cuando llegó a la clínica particular tuvo que ser operada de emergencia por medio de una cesaría, ya que era urgente que saliera el bebé.
“Me dijeron que ya no cabía mi bebé y que además tenía el cordón enredado, así que no tuve opción y me operaron”.
Para Rosa María y su esposo el asistir a una clínica particular fue algo que les generó un gasto que no tenían contemplado, ya que desembolsaron aproximadamente 10 mil pesos con los cuales en esos momentos no contaban.
Esa ocasión, además de que los médicos no supieron su diagnóstico exacto o por lo menos le hubieran permitido revisarla, aunado a eso, cuenta Doña Rosa que recibió una mala atención por parte del doctor.
“Tuve un mal trato de parte de un doctor en el hospital de la mujer porque me dijo, -ustedes creen que el seguro popular lo va a cubrir todo- me regaño, me dijo que era muchísima gente y yo por ejemplo no le había faltado al respeto para que me contestara así”.
Después de esa experiencia, la señora Rosa cuenta que ya nacida su hija, a pesar de haberla pasado mal en el Hospital de la Mujer, por la falta de recursos volvió a esa clínica en donde le explicaron que su hija tenía que ser operada de emergencia.
Sin embargo, ahora, Rosa María decidió ir a una clínica particular para tener otra opinión médica y fue con un pediatra que le dijo lo contrario y además la curó.
“Hace poco se me enfermó mi hija me habían dicho que ocupaba una operación y preferí ir a un médico por fuera y el pediatra me dijo que no la necesitaba, además que me la curó, lo malo que me constó”.
Tras estas dos experiencias, la señora Rojas lo único que le pide a este nuevo gobierno es que haya más médicos, pero a la vez mejor preparados para brindar mejor atención a los pacientes.
“Una de las deficiencias que padecemos los pacientes es que debe haber más médicos, sugiero que les den cursos de capacitación o pláticas para que sepan tratar a la gente porque yo de plano desde que tuve esa experiencia ya no he querido regresar sino que prefiero ir a un particular que aunque me cueste, pero recibo una buena atención”.






