“Una cosa es tener buena voz y…”

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Erick Alba/Enviado

Ciudad Obregón, Son..- “Una cosa es tener buena voz y otra cosa es ser un buen cantante”, afirmó el tenor mexicano Ramón Vargas al instruir a nuevo operistas connacionales, dentro de las actividades académicas de Ars Vocalis México en esta ciudad.

El vocalista que cuenta ya con reconocimiento mundial y hasta hoy encabeza la Dirección Nacional de Ópera, órgano recién creado por el Gobierno Federal, dictó clases magistrales dirigidas a un seleccionado de jóvenes cantantes mexicanos aceptados por Ars Vocalis México en 2015.

Al tomar como sede a la Casa de la Cultura de Ciudad Obregón, Vargas corrigió la técnica de cada alumno y mencionó algunas generalidades conceptuales, como el hecho de que un operista británico se deferencia de uno mexicano debido al uso de distintas partes del cuerpo para hacer resonar su voz.

Sobre ese ejemplo, el tenor señaló que “un cantante inglés canta aquí (tocándose la cabeza y el rostro para formar un resonador natural), mientras que uno mexicano canta aquí (señalando su pecho)”.

Debido a lo anterior hizo énfasis en la posición de la garganta para enviar la voz a distintas partes del cuerpo antes de brotar por la boca, e incluso de la boca misma para darle un registro específico, y destacó que “el registro de pecho le da color al cantante mexicano, a diferencia del inglés que lo tiene en la cabeza”.

También dijo que el público mismo conserva una idea errónea sobre el cantante de ópera, ya que “cuando observan a un pianista piensan ‘qué buen pianista’ y no le dan importancia al instrumento porque dan por hecho que el piano es bueno, pero en el caso del cantante no es así.

“La gente escucha una buena voz (hablada) y se puede pensar que es un buen cantante pero también puede ser muy malo. Una cosa es tener buena voz y ora cosa es ser un buen cantante”.

Ramón Vargas discurrió entonces sobre la idea generalizada que habla sobre la enorme calidad de los cantantes mexicanos y que por ende tienen asegurado su éxito en Europa, continente que posee los mejores escenarios y compañías vocales del mundo.

Sin embargo, aseveró también que un mal adiestramiento y hábitos erróneos en el proceso de estudio pueden truncar fácilmente la carrera de cualquier operista joven, por lo que es necesario aprovechar la resonancia de pecho, que le da característica al cantante nacional, pero utilizando también los resonadores faciales y craneales de manera óptima.

Así, aseguró el ponente, se logrará obtener un canto sin tensiones antinaturales en el cuerpo y un color agradable para el espectador, además del necesario proceso de comprensión sobre el texto que se canta para representarlo de manera eficaz en el escenario y con actitud segura.

Cabe señalar que Ramón Vargas se presenta por primera ocasión en Ars Vocalis México y este año coincidió en Ciudad Obregón con otro tenor mexicano de fama mundial, Francisco Araiza. Los dos ofrecieron cursos de perfeccionamiento a los alumnos de este año.