¿Transformación?

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Por: Salvador Barajas

A dos años de la llegada de la 4 T a Palacio Nacional, el país sigue esperando bienestar, crecimiento económico, empleo, sistema de salud de nivel europeo, seguridad, sigue, en fin, esperando que el país se transforme y no se destruya.

Las cifras son tan desalentaras como claras, desde el rubro de los homicidios dolosos que en dos años superan a los de los últimos dos sexenios, hasta la pérdida de empleos que alcanzó este año cifras históricas, pasando por el manejo de la pandemia que, aunque con cifras poco fiables, producto de la baja cantidad de pruebas de Covid-19 que se realizan en México, tiene, sin embargo a nuestro país ubicado entre las cinco naciones con más muertes por coronavirus en el mundo y también en la nación donde más contagios de personal sanitario se han dado.

Todo lo anterior sin embargo se “arregla” con otras cifras, como si tener “otros datos” cambiara mágicamente la realidad, y es que esa percepción distorsionada de los hechos permea entre la sociedad, donde hay quienes aún con las cifras y los datos contundentes, siguen pensando que la destrucción es transformación.

Como ejemplo podemos poner los recortes presupuestales a los estados de cara al 2021, en Michoacán, caso concreto, el Secretario de Finanzas, explico detalladamente montos y rubros que sufrieron el recorte y que pasan ahora de estar etiquetados a manejarse a capricho, sin la seguridad de que como algunos dicen, lleguen directamente a la población.

Diciembre me gustó….

Diciembre siempre me gustó y me ha gustado, sin embargo, hoy me preocupa y a veces me aterra. La ignorancia, el “valemadrismo”y la poca conciencia de muchas personas nos puede colocar en escenarios realmente funestos de cara al inicio del próximo año.

Hay quienes ya piensan que con la llegada delas vacunas se acabó el problema, pues no, el virus no entiende de eso y merced al escaso cuidado que hemos tenido en las últimas semanas, el número de contagios sigue creciendo de manera exponencial en todo el país, Michoacán, no es la excepción.

Si bien como sociedad estamos a la mitad del camino entre aquellos gobiernos que nos llaman a extremar cuidados y a señalarnos la cruda realidad de esta pandemia y otros que han preferido minimizar su alcance, aunque los muertos no se pueden ocultar, la verdad es que en nosotros como sociedad debe imperar el sentido común, que a veces, es el menos común de los sentidos y evitar un aumento en los contagios que puede enlutar a muchas familias en Michoacán.