Tiro Directo. Amnesia

Imagen: Especial

Salvador Barajas/Acueducto.- Prácticamente desde el inicio de su mandato, Andrés Manuel López Obrador se ha convertido en un aliado del presidente Donald Trump, un aliado incondicional que a la menor insinuación satisface la voluntad del inquilino de la Casa Blanca, el más racista de los presidentes de que se tenga memoria, en la historia de los Estados Unidos de Norteamérica, el mismo que en más de una ocasión ha llamado delincuentes y violadores a los mexicanos que han ingresado ilegalmente a los Estados Unidos.

Y no importa si es la perorata del muro o la separación de sus padres de menores de edad o su enjaulamiento, la respuesta siempre ha sido nula o e insulsa por parte del mandatario mexicano, por el contrario, expedita ha sido la militarización de las fronteras sur y norte, que mucho a presumido Trump.

Pedir qué en la próxima visita a la Casa Blanca, el presidente de México fije una postura seria y de altura de la defensa de los migrantes mexicanos, es pedirle peras al olmo, para ello López Obrador tendría que regresar a hacer lo que mejor sabe hacer: Ser oposición.

Y aunque López Obrador, tiene a su favor la corta memoria de los mexicanos, las evidencias sirven para refrescar la memoria, la propia y de sus incondicionales, baste recordar el 18 de enero de 2018, cuando el entonces candidato a la presidencia de la república por la coalición Juntos Haremos Historia, señaló en Xalapa, Veracruz, que mientras Trump le “levanta la voz” y calla a Peña Nieto en el teléfono, con él no será así de ganar la próxima elección federal.

Es más, anticipó que incluso responderá las agresiones del presidente estadunidense a través de Twitter o Facebook si él hace política virulenta de esta forma, “Con nosotros es distinto, sin faltarle el respeto lo vamos a poner en su sitio, lo vamos a hacer entrar en razón”, planteó.

Y por si no fuera suficiente un posicionamiento ante los medios de comunicación en campaña, López Obrador, el ahora presidente de México, escribió un libro dedicado al presidente de los Estados Unidos, al que tituló: “Oye Trump” y que fija la posición que sostenía el entonces candidato a la presidencia y que hoy evidentemente ha olvidado:

Hay entonces dos hechos imposibles de negar: El odio de Trump por los migrantes mexicanos y la amnesia que ahora tiene el ejecutivo federal, por eso es positivo que existan voces como la del gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles, que llaman al mandatario nacional a recuperar la memoria.

La reunión entre dos de los presidentes peor evaluados a nivel internacional en el manejo de la pandemia, tiene como justificación la confirmación del Tratado de Libre Comercio entre Canada, USA y México, mero pretexto para que Obrador respalde las aspiraciones de reelección de Trump, algo que para nadie es un secreto y que en los hechos va en contra de los millones de mexicanos que viven en los Estados Unidos de Norteamérica.

Es verdad que el viaje a los Estados Unidos tiene el foco mediático, pero no podemos olvidar que este se da en el marco de la pandemia por el Covid-19, justo en el punto más álgido de contagios en México, y para la que Obrador se ha hecho la prueba del Covid-19, a fin de, asegura, ser responsable, algo que nunca hizo para sus giras por México y sus conferencias de prensa.

No podemos tampoco, olvidar que recién se han cumplido dos años de la llegada de Morena a la presidencia de la república, sin logros relevantes y si con retrocesos y traspiés muy fuertes en rubros como la seguridad y la economía, en este último punto, es verdad que la pandemia ha hecho lo suyo, pero al igual que en rubro de la salud, en el económico, el gobierno federal ha actuado más como un administrador del desastre que un implementador de políticas públicas para dar soluciones.

Y en medio de la pandemia, hay por supuesto que reactivar la economía, en Michoacán estamos entrando a la reapertura de bares, gimnasios, el trabajo para control de la contingencia sanitaria ha dado frutos y por fortuna no hemos tenido que lamentar decesos en mayor número, pero el riesgo es latente y el actuar de manera sensata es una obligación de los ciudadanos.

El buen manejo de esta crisis ha posicionado al gobernador Silvano Aureoles, mes a mes como uno de los mejores evaluados a nivel nacional, etapa tras etapa de esta crisis de salud, Aureoles Conejo ha crecido en la percepción ciudadana y en el periodo de mayo a junio, de acuerdo a la encuestadora Mitofsky, el gobernador de Michoacán es el número uno en aprobación, por encima de los gobernadores de: Hidalgo, Tlaxcala y Querétaro.

Lo mismo sucede con “México Elige” que da a Silvano Aureoles con la mejor evaluación junto al mandatario de Yucatán, estos logros son importantes por varias razones, principalmente porque significa que la estrategia para disminuir los contagios por Covid-19 en Michoacán, ha funcionado, pero también es verdad que lo posiciona como un político que ha sabido estar a la altura de una situación tan inesperada como grave, algo que a muchos políticos les ha quedado grande.