La Conspiración | Opinión
En Michoacán, la semana que está por concluir fue una fase políticamente sanguinaria, derivada de las declaraciones del gobernador Silvano Aureoles Conejo en donde calificó los recientes comicios como una narco elección y en particular a MORENA como un narco partido.
Luego, siguió la andada de reacciones de algunas figuras mencionadas en el argumento de esos calificativos como los ex gobernadores Jesús Reyna García y Leonel Godoy Rangel, en las cuales el segundo mostró que está perdiendo la escasa elegancia del lenguaje crítico.
Y a diferencia de ellos, el presidente Andrés Manuel López Obrador evitó agudizar el tema, minimizando su respuesta, estableciendo que si se tienen pruebas que se presenten, sino que esos calificativos quedarían solo en sensacionalismo, amarillismo.
Sin embargo, el país también tuvo su semana sangrienta, pero en base a una serie de asesinatos colectivos, como lo muestra el periodista, columnista del diario El Financiero, René Delgado, en su artículo titulado crimen e indolencia, de cuyo texto extrajimos tres puntos:
1.- El sábado fueron masacradas quince personas y muertos cuatro presuntos delincuentes en Reynosa, Tamaulipas. El lunes fueron asesinadas siete más en un taller de motocicletas en Salvatierra, Guanajuato. El miércoles, el turno tocó a Zacatecas: ahí se ejecutó a doce en Valparaíso, siete en Fresnillo, otra en Guadalupe y dos más en la capital de la entidad, donde además aparecieron colgados los cuerpos de dos policías estatales de San Luis Potosí. Ese mismo día, en Michoacán los asesinados fueron nueve y Morelos y Guerrero agregaron sendos homicidios.
2.- Cincuenta y nueve vidas se perdieron y, de seguro, fueron más porque no todos los homicidios dolosos aparecen en la prensa. Podrá argüirse que son casos desvinculados, ajenos a la posibilidad de constituir una nueva ola de violencia. Empero, con casos aislados se ha integrado un archipiélago de muerte, barbarie y violencia.
3.- A lo largo de estos años, las matanzas han puesto en el mapa y el calendario lugares y fechas ahora conocidas y memorables porque se vivió una tragedia. Reynosa, Bavispe, Tanhuato, Salvárcar, San Fernando, Morelia, Aguililla… aparecen en el inventario del horror y terror criminal.





