Morelia, Mich| Acueductoonline.- El mole es uno de los platillos más deliciosos de la cocina mexicana, existiendo una gran diversidad de formas de prepararlos, según la región. Su nombre deriva de la voz náhuatl molli o mulli, palabra que se refiere a las salsas preparadas con especies.
El origen del mole data de la época prehispánica, donde ya desde entonces era comido en ocasiones especiales y se le ofrendaba a los dioses como muestra de agradecimiento por los viajes largos.
Fray Bernardino de Sahagún fue la primera persona en escribir acerca del mole en español, refiriéndose a un platillo de salsa caldosa que consumía Moctezuma con el nombre de chimulli. Sin embargo, en sus escritos la palabra es utilizada para referirse a distintos tipos de salsas como el chiltecpin mulli (chiltepin con chiles), el huauhquilmolli (que llevaba amaranto) o el chilcuzmulli xitomayo (hecho con jitomates).
Otro de los primeros registros de la salsa de chile es el hecho por Fray Alonso de Molina en 1571, quien llegó a la Nueva España durante su niñez, aprendió náhuatl y sirvió como evangelizador e intérprete bajo las órdenes de Hernán Cortés. De acuerdo con lo registrado por el franciscano en su libro Vocabulario en Lengua Castellana y Mexicana, los antiguos mexicanos llamaban chimulli a la salsa o potaje de chilli.
Por su parte, Francisco de Burgoa, provincial de los dominicos entre 1649 y 1662, documenta el “totolmole“, un platillo preparado por los indígenas de Oaxaca con el objeto de ser ofrendado a los difuntos. El platillo incluía el uso del guajolote en salsa de chiles secos con pepitas de calabaza y hierba santa.






