Morelia, Mich. | Agencia ACG.- El líder sindical del Congreso del Estado, Rogelio Andrade Vargas, criticó las declaraciones del diputado Baltazar Gaona sobre la posibilidad de reducir hasta en 400 empleados la plantilla del Poder Legislativo, como parte de los ajustes derivados del llamado Plan B de la reforma electoral, al considerar que la propuesta es apresurada y podría generar consecuencias políticas.
Andrade Vargas señaló que la idea de que el Congreso pueda funcionar con alrededor de 400 trabajadores es inviable, debido a que con el paso de los años se han creado nuevas áreas y obligaciones legales que deben cumplirse.
Indicó que para realizar un recorte de ese tamaño tendrían que modificarse diversas leyes, entre ellas la Ley de los Trabajadores al Servicio del Gobierno del Estado y la Ley General de Archivos, ya que esta última obliga a todas las instituciones públicas a contar con archivos de trámite, de concentración e históricos, además de que existen sanciones en caso de incumplimiento.
El dirigente sindical también afirmó que la propuesta podría afectar a trabajadores en distintos estados, y advirtió que el tema podría convertirse en un problema político, debido a que la mayoría de los congresos locales son gobernados por el mismo partido.
Respecto a los señalamientos de que el gasto en personal es el problema financiero del Congreso, Andrade Vargas aseguró que el incremento en la nómina no corresponde al personal sindicalizado, sino al aumento de asesores y colaboradores asignados a los diputados.
Anteriormente los asesores eran pagados con los recursos que cada legislador administraba, pero posteriormente se autorizó que se cubrieran con presupuesto del propio Congreso, lo que provocó un crecimiento en el número de trabajadores de apoyo.
Señaló que actualmente hay diputados que cuentan con varios colaboradores, incluso mencionó el caso de legisladores que aseguran tener hasta cinco trabajadores por municipio, lo que, multiplicado por los 113 ayuntamientos, representaría un número elevado de personal.
El líder sindical informó que en el Congreso existen alrededor de 407 trabajadores sindicalizados y que el gasto anual por este concepto ronda entre 250 y 300 millones de pesos, incluyendo pagos indirectos como seguridad social y pensiones.
Añadió que hay trabajadores que perciben salarios cercanos al mínimo, alrededor de 10 mil pesos mensuales, mientras que otros niveles básicos, como archivistas, recepcionistas o personal de intendencia, reciben entre 18 y 19 mil pesos.
También indicó que existen aproximadamente 150 trabajadores en espera de ser aceptados en el sindicato y que cada año se registran en promedio diez jubilaciones, por lo que consideró incorrecto responsabilizar al personal de base por los problemas financieros del Poder Legislativo.
Andrade Vargas sostuvo que el sindicato defenderá a los trabajadores ante cualquier intento de despido masivo, y cuestionó que se hable de recortes mientras los diputados mantienen recursos elevados para asesores y prerrogativas.





