Morelia, Mich. | Montserrat Herrera/Acueducto Online.- La música del organillo viajó desde Ciudad de México hasta Morelia para abrazarla con música; Rodrigo Vázquez, un hombre de 38 años, ha pasado dos décadas dándole cuerda a las canciones del organillo que, ahora, pasea por el Centro Histórico.
Rodrigo es la segunda generación de organilleros de su familia. Su padre tocaba en la Ciudad de México y, con el paso del tiempo, se enamoró de la música del organillo y tocar en las calles.
— ¿Por qué decidió venir a Morelia?
— En primera, porque no hay organillos; y, en segunda, la Catedral tiene un organillo más grande… la verdad la gente de aquí aprecia mucho el organillo.
Rodrigo dice estar muy agradecido con la gente que lo apoya, pues su amor por la música lo ha hecho conocer varias ciudades alrededor de la república junto a su fiel acompañante: su organillo, quien le amena los días con sus melodías.





— Cuando usted vio a su papá, ¿alguna vez se imaginó tocar como él?
— Fue por el tiempo que me nació más y más el amor por el organillo, conocimos varios municipios de Michoacán y otros estados: Zacatecas, Aguascalientes, Puebla, Toluca.
— ¿Y cuál es su favorita?
— Morelia, sin duda.
Para él, el amor por el organillo es una herencia marcada en su familia, aunque sus estudios fueron hasta la primaria, pudo ejercer el trabajo que ama: “como cada quien: como el albañil que ama su trabajo, yo amo el organillo, andar en la calle… me gusta mucho”.
Rodrigo ve pasar las tardes junto a la música de su organillo y admira el paisaje de la Catedral, pues se encuentra afuera de ésta de 10:00 am a 6:00 pm. El Centro histórico pareciera tener un soundtrack gracias a la música de Rodrigo.
— ¿Usted cree que la gente aprecia la música del organillo?
— Sí, a la gente de Morelia les gusta mucho, yo agradezco su apoyo, si no fuera por ellos y por su aportación no hubiéramos viajado a ningún lado.
El organillo de Rodrigo contiene una lista con ocho canciones en donde podemos encontrar:
- Cielito lindo
- En defensa propia
- Un vals de Alejandra
- Noches eternas
- Amigo organillero
- Volver, volver
Aunque el oficio del organillero es muy antiguo, Morelia no había experimentado con algún organillero paseando por sus calles, pero gracias a Rodrigo, podemos pasar una tarde junto a su música.





