Zihuatanejo, Gro. | Cayetano Mac/Acueducto Online. – Una historia del Acapulco de antaño, en sus años dorados, eso es un poco de la vida de Rodolfo Oliveros, ingeniero de carrera, pero que casi de manera accidental se convirtió en maestro, uno que ha dejado marca en sus alumnos, y que cuenta también un poco de su juventud.
“Yo vivía en un barrio que se llama Barrio Petaquillas, era tranquilo, pasabas caminando por el barrio, eso sí, entre barrios no se podían ver, hay un barrio que se llama La Playa, El Zócalo era el punto de reunión, y funcionaba como una frontera imaginaria entre los barrios. Había reglas no escritas entre barrios que, si no te metías con ellos, en sus cosas, te respetaban, y te cuidaban». En su ruta hacia el tecnológico tenía que cruzar por otro barrio, comenta que ellos lo llevaban a tomar el camión y por lo tanto, a protegerlo.
De una forma casi melancólica y reflexiva, Rodolfo recuerda cómo el estilo de vida de su barrio hizo que solamente él y otro más sean los únicos que no perdieron la libertad o vida de aquella generación. “De la camada mía ya no vive nadie, todos o murieron o están en la cárcel, solo dos nos salvamos, Alejandro que tuvo que salir del barrio, está en Chilpancingo, él es administrador y trabaja para el centro de salud en el almacén, y yo, de la camada de nosotros. No me llamó la atención andar de vándalo.”
Sobre cómo es que escogió estudiar la ingeniería en bioquímica, fue casi una decisión de última hora, entre pocas opciones para él en ese entonces. “El tecnológico donde yo estudié tenía preparatoria, apenas iniciaba la universidad, recordando que los tecnológicos se crearon en beneficio el lugar donde estaban, Acapulco al ser una zona turística se enfocaba más en eso, pero por necesidad de empresas que vinieron de otros lugares a instalarse como bodegas es que se abrió la ingeniería bioquímica.



“Fui la primera generación de esa carrera y la última generación de preparatoria. No es que lo haya escogido, administración no me gusta, no había otra opción”.
-Qué era lo que le hubiera gustado hacer si pudiera haber escogido otra carrera?
-A mí me fascina laboratorio, de hecho, hice mis prácticas en el laboratorio del ISSSTE, pero, ya no me fui a lo clínico sino a lo industrial, entonces ya no podría estar en el laboratorio del ISSSTE… laboratorio a mí me fascina.
“Me convertí en profesor por accidente, cuando termino la carrera de ingeniero yo no tenía chamba, entonces venía caminando por el centro allá en Acapulco, había una amiga que era secretaria de una escuela, entonces me ofrece una vacante de profesor de matemáticas “tú eres ingeniero”, me dijo».
“Me di cuenta que cuando tú te paras en frente y ves a los chavos, ves que son como una plastilina, tú le puedes dar toda la información y van a creer lo que les digas, me pareció interesante darme cuenta que uno es responsable en la formación de los chicos.”
Fuera del trabajo, el maestro Rodolfo gusta mucho del ajedrez y el basquetbol. “El ajedrez es una forma de distraerme y relajarme, lo juego en la computadora, es imaginativo, pensar qué que va hacer el otro o la maquina, impredecible.”
Sobre el nivel de educación en Zihuatanejo, Rodolfo habla de lo importante que es un maestro para los alumnos, la diferencia entre el presionarlos para que den su máximo potencial es clave para que logren destacar en las universidades de otros estados, donde la diferencia entre nivel educativo puede a llegar a ser un obstáculo por el rezago educativo del sur. “Los chicos tiene que salir de aquí, y cuando estén fuera hay de dos, o te das las gracias por haberle dados todas las bases, o te mienta la madre, entonces como a mí no me gusta que me mienten la madre, los presiono, y les doy más que en el programa debería de darles.”
“El reconocimiento de los chicos siempre está, José Luis, un exalumno, siempre me invita a comer, él es egresado del Tecnológico de Monterrey campus Monterrey, becado académicamente con el 90% y egresó con todos los premios habidos y por haber, trabaja en una casa de valores, es licenciado en negocios internacionales… hace poco fue mi cumpleaños y el celular todo el día estuvo lleno de felicitaciones de mis exalumnos, si ellos no estuvieran de alguna manera agradecidos por lo que les di, por lo que se están defendiendo allá, no me hablarían.”
-¿Hasta cuándo piensa seguir dando clases?
-La intención es terminar mi labor en las escuelas, pero aquí no, en las clases privadas. Hay algo bien interesante, lo que son los estados de Guerrero, Oaxaca y Chiapas somos un rezago educativo, es triste llegar a un lugar donde nadie te conoce y no poderle entender al profesor, y que tengan que desertar de la carrera. Bajo ese sentido, alguien tiene que hacer algo, no lo he hecho de manera formal, pensamos hacer otros profesores y yo un equipo de trabajo para ayudar en todas las materias a todos, no nada más para preparar para el examen de la universidad, yo lo llamo consultorio educativo.
“Un consejo, prepararse, no hay más, no hay otra cosa, cuando se van los chavos a estudiar fuera es porque van a ir a patear traseros, a demostrar que también ellos pueden. La universidad es difícil. Prepararse mental y académicamente.”





