1.- Si bien era esperada la renuncia de Raúl Morón Orozco a la dirigencia de MORENA Michoacán, la cual se dio esta noche, a través de una misiva, en la cual, por cierto, se dice que se va satisfecho por lo logrado en las elecciones del pasado 6 de junio, ello no significa que ha dejado a un lado los tambores de guerra al interior y exterior de su instituto político.
2.- Y, bueno, ciertamente, en estos momentos, para los opositores externos no hay batalla alguna con el ex alcalde de Morelia, no así para los morenistas situados tanto en el ente partidista como en el gubernamental del estado, quienes esperan que lo exilien o se auto exilie a la capital del país, de tal forma que no ponga piedras en los zapatos sobre todo del segundo.
3.- Para él y sus seguidores, los moronistas, consideránse como un mejor político, no hay duda alguna que hay temor que su figura opaque en particular la del gobernante Alfredo Ramírez Bedolla, quien ha decidido marcar más que una sana distancia al sentir que ha jugado en su contra en más de una ocasión, como el caso del cabildeo para anular su victoria.





