Acueducto Online | Columna
Más allá de si lo invitaron o no, el exalcalde de Morelia, Raúl Morón Orozco, no fue a celebrar el primer año del triunfo electoral de Morena en Michoacán que llevó a Alfredo Ramírez Bedolla al máximo cargo del estado, a la gubernatura.
Pero, un invitado especial al evento, el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, hizo presente, aunque en forma mediática, al también ex dirigente magisterial, sosteniendo prácticamente que el puso las bases de esa victoria.
Mintió el segundo del Gobierno de México, en primer lugar, Raúl Morón, como aspirante a la gubernatura, creó un desaseo no solo en la operación política para situar a los candidatos a alcaldes y diputados, sino en su registro formal como tal.
En segundo lugar, la gran mayoría de las encuestas, rumbo a los comicios a gobernador, le otorgaban el triunfo al instituto político de MORENA, independientemente de quien fuera el candidato al Solio de Ocampo.
Y qué decir de una serie de conjeturas que siguen en el aire, desde el intento morenista por impedir la candidatura de Alfredo Ramírez Bedolla, y en la campaña la participación casi de brazos caídos de los moronistas y el caudal de dinero que no llegó.





