«De víctima a victimario se puede catalogar el paso de Raúl Morón Orozco en el ya acabado proceso electoral local. Él fue víctima cuando se le bajó la candidatura a gobernador de MORENA por un incuestionable error, pero se le impuso una sanción más que severa, hasta perversa.
Y se convirtió en victimario por la imposición, directa e indirecta, de aspirantes morenistas sin perfiles ganadores a alcaldes y diputados (veáse caso Morelia, de siete espacios solo se obtuvo una victoria y con un candidato externo), llegando a restar sufragios hacia arriba, hacia la gubernatura.
Y se transformó en victimario porque en el litigio postelectoral trató de incidir en designaciones importantes del Gabinete, sobre todo en el de la secretario de Gobierno, del hoy gobernador constitucional, Alfredo Ramírez Bedolla, y en el cabildeo para la anulación de los comicios al Solio de Ocampo.
De ahí que a escasos haya extrañado que fuera el innombrable en la toma de protesta del hoy mandatario estatal constitucional»: Samuel Ponce, periodista.





