Alfredo Soria/ACG
Morelia, Mich., a 17 de julio.- Con el propósito de fortalecer la identidad y la visibilidad del pueblo otomí en Michoacán, este jueves fue presentada oficialmente su bandera en la Casa de las Artesanías.
La creación de la bandera otomí, que tomó cerca de un año de trabajo colectivo, fue impulsada por comunidades de municipios como Zitácuaro, Ocampo, Tuzantla, Ciudad Hidalgo y San Felipe los Alzati.
El estandarte, afirmaron, representa un paso importante para que los otomíes de Michoacán cuenten con una representación propia en eventos, movilizaciones y espacios públicos, en donde anteriormente se veían obligados a cobijarse bajo otras banderas indígenas como la mazahua o purépecha.
De acuerdo con el docente Pedro Baltazar, de la Universidad Intercultural Indígena de Michoacán, cada color y símbolo plasmado en la bandera fue consensuado entre las comunidades y tiene un significado profundo:
El rojo representa la sangre y la lucha histórica del pueblo otomí; el blanco simboliza la pureza y la transmisión del conocimiento; el amarillo evoca al sol, la luna y la hospitalidad; el azul al cielo y la espiritualidad; y el negro, la muerte como parte del ciclo de la vida. En el centro, destaca una flecha que alude a sus raíces otopames, así como representaciones de elementos naturales como el maíz, la mariposa monarca, el cántaro y el pino oyamel, todos presentes en su entorno.
Además de su valor simbólico, el proyecto contempla el registro legal de la bandera ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor y el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, para evitar apropiaciones indebidas.
Durante la presentación se recordó que, aunque el pueblo otomí cuenta con una población estimada de 25 mil personas en el oriente de Michoacán, su lengua se encuentra en riesgo. Según datos del INEGI, actualmente solo mil 493 personas en el estado hablan otomí principalmente en Zitácuaro y se estima que en algunas comunidades quedan apenas uno o dos hablantes.





