Morelia/Héctor Tapia
En medio del proceso interno de definición de los candidatos locales que faltan, uno a uno, se van instalando los secretarios del Comité Ejecutivo Estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD), se sientan y observan a los representantes de los medios de comunicación. Esperan que su líder se coloque al centro.
Ellos, junto a su dirigente, son los que tendrán en sus manos la definición de los candidatos para alcaldes y diputados locales por mayoría relativa que faltan por nombrarse; bueno, cuando menos la convocatoria es lo que establece.
La fila de cámaras al frente, como armas empotradas listas para comenzar a grabar. Del otro lado están sentados los recién nombrados secretarios del Comité Estatal.
Son relativamente nuevos en sus responsabilidades partidarias porque fueron electos o nombrados a finales del año pasado, luego de que el Consejo Estatal del partido desconociera a cinco secretarios a partir de que habían externado su respaldo para el proyecto de Andrés Manuel López Obrador.
Martín García Avilés y Manuel López Meléndez, presidente y secretario del partido, entran juntos a la sala de juntas donde habitualmente hacen las ruedas de prensa; Orlando, el secretario de comunicación, orquesta dónde se deben sentar cada uno.
Ya desde el centro de la mesa, el mensaje que da es que no habrá exabruptos en la designación de candidatos y que serán consideradas las corrientes partidarias en función de su peso específico al interior del partido.
No se anima a decir cuántos candidatos son los que habrán de designar, dado que todavía sigue habiendo cambios, aunque mínimos, en los municipios y distritos donde habrán de impulsar candidatos los partidos frentistas, con los que el PRD va en el estado.
Y es que, dijo después, aún puede darse modificaciones, producto de los ajustes de última hora que puede haber tanto en municipios como en distritos locales.
Tienen el tiempo “apretado”, dado que quedan cuando menos unas tres semanas para realizar los registros de las candidaturas locales ante el organismo electoral.
De cualquier forma, el mensaje que enfatiza, es que habrá unidad y consenso sobre los que resulten designados. Cuando menos así lo respaldan los secretarios que le acompañan en la mesa. No chistan. El proceso de negociación en la mesa aún no termina.





