Morelia/Redacción
En el pueblo mágico de Pátzcuaro, en la plaza principal llena de vida y palomas que los niños corretean, un adulto afina su guitarra, preparándose para ofrecer a los turistas y patzcuarenses un poco de rock and roll del bueno, para amenizar la tarde que terminaría en lluvia, sol y un arcoíris.





