Paridad ilegal y arbitraria

Especial

Morelia/Samuel Ponce Morales

En la carrera a una magistratura, Ana Luz Mila Barrera no tiene la mejor calificación ni la mejor carrera judicial, está en tercer lugar, empatada con Ramón Sánchez Magaña con 9.09, en segundo lugar Dora Elia Herrejón Saucedo con 9.22 y en primero Juan Salvador Alonso Mejía con 9.24.

La ley dice que los diputados pueden elegir entre los tres mejor calificados, motivo suficiente para que la pudieran designar como magistrada, pero recurrieron al discurso de la paridad de género, que no la hay, al menos en las magistraturas del Poder Judicial porque hay carrera judicial, para justificar así dejar fuera al mejor calificado únicamente por el hecho de ser hombre.

Así, la decisión está entre Herrejón Saucedo apoyada por el grupo parlamentario del PRI y Mila Barrera con quien van el resto de los partidos políticos, pese a que la suma de sus votos no les da para imponerla, por lo que la salida puede ser optar por el mejor calificado aunque sea hombre, no tenga padrinos políticos y la diferencia entre los cuatro aspirantes sea de décimas.

Grave resulta la politización de la impartición de justicia y que los puestos se sigan repartiendo como cuotas partidistas que únicamente impedirán que el nuevo sistema de justicia penal o el Sistema Estatal Anticorrupción tengan los resultados que dicen los políticos esperan los ciudadanos.