Morelia/ Ramón Méndez
En el aspecto laboral, el año 2014 comenzó con cinco emplazamientos a huelga en Michoacán. Uno no llegó a efecto, el del Sindicato Único de Empleados de la Universidad Michoacana (SUEUM), que pactó con la autoridad un 3.5 por ciento de aumento al salario con un adicional de 1.2 por ciento en prestaciones.
Los que sí llegaron a la huelga fueron los trabajadores del Poder Judicial del Estado y los profesores de la Universidad Michoacana, gremios que negociaron los levantamientos de sus sendos paros por un aumento salarial de 3.5 por ciento y 1.2 por ciento en prestaciones.
El Sindicato Independiente de Trabajadores del Colegio de Bachilleres del Estado de Michoacán (Sitcobaem) prorrogó por cuarta vez su emplazamiento a huelga el pasado 5 de abril (el estallamiento estaba previsto para el día 7), y concede plazo a la autoridad hasta el 9 de mayo.
El Sindicato de Trabajadores al Servicio del Poder Ejecutivo (STASPE) hizo efectivo su emplazamiento a huelga el 22 de abril, con la demanda enfrente de conseguir un 20 por ciento de aumento al salario. El gobierno ofrece 3.5 por ciento de incremento a los sueldos y 1.2 a prestaciones.
El viernes pasado el gobernador del estado, Fausto Vallejo Figueroa, declaró, categórico, que su gobierno no puede ofrecer más, no tiene con qué. Claro que para otras cosas habrá, pero no para aumentarles el sueldo a sus empleados. ¿Por qué? Porque todos los sindicatos han pactado por la misma miseria, y los demás deben de sujetarse a ello, si no las cosas pueden salirse de control.
Ayer, en un recorrido veloz por varios puestos de guardia de la huelga, se les preguntó a los vigilantes cuándo tendría asamblea para decidir sobre el caso, y nadie tenía ni noticia ni idea, y el líder, Antonio Ferreyra, no pudo ser localizado para que declarara al respecto.
Algo sí platicaron los huelguistas en los puestos de guardia: los bajos sueldos que tienen, comparados con los de los funcionarios. El nivel 12, el más alto de los empleados de base, gana 7 mil 919.86 pesos al mes, poco más de 95 mil pesos al año (es, por ejemplo, el caso del secretario general del STASPE, Antonio Ferreyra), menos de lo que gana un secretario de gobierno en un mes y poco más de lo que percibe mensualmente un subsecretario.
En la Secretaría de Gobierno el sueldo más bajo es de doce mil pesos al mes, y en el Despacho del Gobernador el que menos gana se lleva mensualmente 25 mil 421.36 pesos.
Platican de eso en los plantones porque una de las estrategias de los dirigentes ha sido reproducir un volante que indica con precisión el tabulador del gobierno estatal, para validar el justo reclamo que hacen para que les aumenten los sueldos.
¿Pero sabe usted qué va a pasar?: Que los trabajadores del Ejecutivo estatal deberán regresar a sus oficinas con el 3.5 de aumento al salario y 1.2 por ciento en prestaciones, tarde o temprano, y si algo de ganancia sacan será un bono único por unos cinco mil o tal vez nada más dos mil pesos… Si algo ganan.






