La vida es difícil para algunas familias michoacanas, la carencia y la pobreza no les alcanza para celebrar esta fecha en la que se acostumbra a partir la tradicional rosca de Reyes y a dotar de juguetes a los niños.
Sin embargo la ilusión de los niños no tiene límites, como lo muestra la imagen, una pequeña con el globo en mano ilusionada con la llegada de Los Reyes Magos.





