Michoacán | Gobernabilidad, más allá de la CNTE
El actual gobierno de Michoacán presume tres premisas para resaltar que recuperó la gobernabilidad en el estado: el pago de adeudos en el sector educativo, acumulados de los años 2019 y 2020; los acuerdos con sindicatos para la asignación de plazas a normalistas egresados de generaciones 19, 20, 21 y 22; y el reconocimiento del derecho de comunidades indígenas al presupuesto directo, y colaboración con autogobiernos.
Es decir, los que creaban síntomas de gobernabilidad en la entidad, aunque en áreas, zonas o regiones perfectamente delineadas, eran organizaciones del magisterio y de indígenas; sin embargo, no enmarca como una premisa aquellas de carácter criminal que llegaron a coptar y tener de rehén a una parte importante de instituciones, sobre todo de carácter estatal, así como pleno dominio territorial en Tierra Caliente y en la Sierra Costa.
Sheinbaum, por encima
La empresa Mitofsky y el periódico El Economista dieron a conocer las preferencias ciudadanas por los aspirantes presidenciales, al menos hasta el 31 de julio de este año, en donde la lucha por la candidatura en Morena se sitúa a la cabeza Claudia Sheinbaum como 31.1, seguido por Marcelo Ebrard con 24.2 y Adán Augusto López como 18.3, en tanto que la pelea por igual cargo partidista en el Frente Amplio por México (PRI, PAN y PRD) se establece con Xóchit Gálvez en la punta con 26.2, en un segundo lugar Santiago Creel con 13.6 y en un tercer Beatriz Paredes con 11.4.
Capicúa
Silvano Aureoles Conejo, el ex gobernador michoacano, se coloca en sexto lugar de los aspirantes presidenciales del llamado Frente Amplio por México, pero con un lastimero 2.4; cierto, hay otros peores.





