“No, no, el título no se refiere a que está en peligro la permanencia del morenista Alfredo Ramírez Bedolla en la titularidad del Ejecutivo del estado, no. El título va encaminado al conflicto que se vive en el Colegio de Bachilleres, en la confrontación entre la directora general, Teresa Mora Covarrubias, y la dirigencia sindical de la institución que de facto la controla Gaspar Romero Campos. Un enfrentamiento anunciado, porque la funcionaria -más allá de no tener el adecuado perfil para el cargo, lo cual hace que fuera a la guerra sin fusil, como se dice- trata de fajarse ante las exigencias, que van desde los amagos hasta los manotazos, llegando ya a las manifestaciones masivas en su contra, de un liderazgo sindical que pretende seguir controlando dicho ente educativo. La lista de privilegios sindicales han sido más que socializados, desde espacios laborales hasta millonarios recursos para suntuosos eventos, por mencionar lo menos, privilegios que ya son históricos y que, por supuesto, no quisiera perder una dirigencia que a golpe de corporativismo mantiene encadenados a los trabajadores, impidiendo cualquier síntoma de inconformidad, como se ha suscitado en las elecciones internas para su relevo. El punto es que veremos si Alfredo Ramírez Bedolla es otro gobernador que cede”.





