Samuel Ponce | Acueducto
Desde hace mucho tiempo, el líder del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en Michoacán, Ernesto Núñez Aguilar, dijo que su partido político en especial iría solo rumbo a la gubernatura, sin coaliciones ni alianzas, con candidato propio.
Para lo anterior, cabildeó con varias figuras michoacanas, entre ellos el magistrado del Poder Judicial del estado, Juan Antonio Magaña de la Mora, quien, finalmente, aceptó bajo una serie de condiciones, ser el abanderado del instituto político.
En aquel tiempo, no escasos analistas políticos subrayaban que la tendencia natural del PVEM era la alianza con MORENA más allá de las candidaturas a las diputaciones federales y que era cuestión de tiempo para que en Michoacán cediera sin más.
A escasos días, por no decir horas, de los comicios locales, a realizarse este 6 de junio, el dirigente verde ecologista no ha cedido ni en los abanderamientos a las alcaldías ni en los de las diputaciones locales y mucho menos en el de la gubernatura.
Y, en los últimos días, él, junto al candidato al Solio de Ocampo, Juan Antonio Magaña de la Mora, ante un casi incesante bombardeo de versiones de lo contrario, han tenido que salir una y otra vez a decir que no hay ni habrá declinación.
Una gran mentira, hasta el momento, ha sido el martilleo mediático de su posible declinación por su par de MORENA, Alfredo Ramírez Bedolla, pero seguramente para el magistrado con licencia ceder sería más que el acabose de su palabra.





