Pátzcuaro/Enrique Castro
De carácter amiguero y bonachón, el equipo «Changoleones» de Paracho, Michoacán eleva, disfruta el último día del Cantoya Fest; van de aquí para acá, para allá, cargando globos, intentan subir «el dorito» pero el viento no se los permite y lo guardan.
En un rato libre, se solicita una entrevista y después de debatir eligen quien la dará, no sin antes: «tú mero…nooo tú, yo ni hablar se», se decían en un ir y venir.
Al final, Fidel Rafael Elías Castro le «toca» hablar e inicia explicando desde cuándo y el porqué de lo que hacen desde hace doce años, teniendo siempre como base cuatro integrantes.
Ante la pregunta sobre el motivo del hacer globos de papel y elevarlos responde «es de puro hobby, además de ser muy noble, te deja algo extra, te lleva a conocer muchos lugares, lo hemos hecho en gran parte del país y en el extranjero, en Brasil, Colombia y Francia»
Un globo de tres mil 600 pliegos y aproximadamente de 15 metros ha sido el más grande que han presentado en algún festival; «cada equipo le pone temática a su globo:, cultura, tradición o lo que le guste», remata.
A la vez, con más de cinco años visitando Michoacán para Cantoya Fest, Rodrigo y los integrantes del equipo Nasa Río, de Brasil, sonrieron después que su globo surcara los cielos de Pátzcuaro.
En todas las ediciones sus globos llenos de farolas y de gran tamaño agregan un toque espectacular a los festivales, en esta ocasión, el equipo agradece a los asistentes, a sus admiradores, con una gran sonrisa y señas de abrazos.
Desde Río de Janeiro viaja con sus globos y su cultura a México, esta ocasión su globo mostró figuras y símbolos de su ciudad y de su país, entre ellos un mosaico con una guacamaya, hecha de veladoras.
Al preguntarle sobre su globo explica «es uno de 400 pliegos, pero necesitamos el doble por los recortes, mide diez metros de longitud, más 10 del tapiz, al final elevado mide casi 25 metros…”
Usamos, continúa, mil veladoras en el tapiz y 300 en el globo, entre tres personas demoramos dos semanas en hacerlo».
De gran tradición globera, desde hace 31 años, el equipo Nasa Río varía en el número de integrantes, que van desde los quince hasta los ocho, que son ahora.
La felicidad de Rodrigo y el encanto de venir a México es por la razón de que en este país los globos con fuego son permitido, legalmente hablando.
Subraya que, a diferencia, en Brasil están penados los globos con fuego, y hablando un perfecto «portuñol» (español y portugués) remata la entrevista diciendo » en México, puros amigos… México es un paraíso para los globos.







