#M8, San Juan Nuevo, Aguililla, y ¿los culpables?

(Foto: RED-113)

Samuel Ponce Morales | Acueducto Online.- Una semana violenta en Michoacán, desde la agresión policiaca innecesaria contra manifestantes del #8M en la capital michoacana, hasta el cobarde asesinato del alcalde de Aguililla, César Valencia, pasando por el enfrentamiento armando de grupos criminales en San Juan Nuevo con saldo de muertos y detenidos ante la intervención de la fuerza pública.

En el caso del #8M, más allá de la débil justificación oficial de que había “infiltrados”, fue un estúpido error la intervención policiaca contra las manifestantes que de manera fallida intentaron derrumbar la valla metálica que cubría parte del Palacio de Gobierno; no había necesidad. Los rijosos cada vez eran menos, eran cuestión de una o dos horas más para que regresara la calma.

En uno de los municipios aguacateros del estado, en San Juan Nuevo se dio un enfrentamiento entre criminal, ante lo cual, medianamente tarde, intervino la fuerza federal y estatal, con un funesto resultado, pero con la percepción de que la cabecera de ese lugar, la población, se encuentra a la merced del crimen organizado, sin un mejor futuro, a la vista.

En Aguililla, cuando se empezaba a creer que por fin iniciaba la pacificación en esta parte de la región de Tierra Caliente, es arteramente asesinado el edil, aunque no se explica el por qué no llevaba seguridad o el porqué, en caso de que fuera así, no reaccionaron adecuadamente, volviendo la tensión…