Los Reyes Magos, la magia y los niños

ACG

Morelia/Julieta Coria

Día de Reyes en el centro histórico, apenas se soportaba la ciudad inundada de gente, el caminar presuroso y lento, por el festejo de los Reyes Magos.

Morelia, está de fiesta, se lució con una gigantesca rosca para el deleite de grandes y pequeños, y un sin fin de actividades para los más pequeños del hogar, el desfile de los Reyes Magos, que caminan entre la gente con sus improvisadas capas y su lento andar.

La tarde empezaba a caer, el caos vial enloquecía cada vez más a los conductores que este día iniciaban los preparativos  para la visita esperada.

Un desfile con los Reyes Magos comenzaba, mientras que la gente no paraba de llegar, se han cerrados las calles, para recibir a miles, los pequeños los más emocionados por supuesto.

Todos señalaban el cielo, gritaban entusiasmados. – ¡Mira ese de allá! – ¡Uy! – Otro globo. Señalaban el cielo en distintas direcciones. Si, él envió de cartas a los Reyes acababa de iniciar.

Durante el andar de Los Reyes Magos cientos de niños no paraban de elevar globos con sus respectivos pedidos, mientras con una mirada cargada de ilusión, hacían evidente su deseo por encontrar un regalo que responda a sus expectativas en este 6 de enero.

Niños por doquier, las risas, los gritos y hasta los berrinches eran parte del festejo. De muy lejos se alcanza a ver una completa y colorida imagen resplandecía. El sol se ha alejado. Una tenue oscuridad aprecia.

Es tiempo de partir la inmensa rosca de reyes, su largo alcanza los 1 200 metros que da vuelta por la Avenida Principal, apenas se prepara para su repartición y la larga fila ya es inmensa. Es mejor observar a lo lejos.

Una mejor vista; los rostros de los niños les iluminaba la cara, por los fuegos artificiales y porque estaban felices, al menos así parecían. Las narices protuberantes brillaban en la punta con cada destello en el cielo. Sus ojos también cobraban vida, al igual que los de sus padres. Por pequeños segundos parecía de día, y luego todo se turbaba y la ciudad volvía a la normalidad.

Así, Morelia vivió una cabalgata de Los Reyes Magos más; esa fiesta que chicos, jóvenes y grandes continúan disfrutando sin importar que, para muchos, esa importante ilusión se haya desvanecido con el paso de los años.