Los abuelos, los crecientes cuidadores de nietos

Imagen Rosario Salas/ACG

Morelia, Michoacán.- En México, los abuelos se han convertido en una pieza clave en la crianza de los nietos, un fenómeno que va en aumento ante la falta de políticas públicas de cuidado y la necesidad de que padres y madres trabajen jornadas cada vez más largas.

La Encuesta sobre Salud y Envejecimiento (ENASEM) revela que uno de cada cuatro adultos mayores cuida de menores de 12 años, en su mayoría nietos. Ya en 2013, la ENESS había mostrado que más del 60 % de los niños que permanecían sin sus padres quedaban bajo el cuidado de la abuela. Más de una década después, la tendencia no solo persiste, sino que se consolida.

Don Jaime

Detrás de estas cifras hay historias como la de Don Jaime, un obrero jubilado que después de 30 años en una fábrica tuvo que hacerse cargo de su nieto porque su hija consiguió empleo en una empresa con horarios cambiantes. “Tuve que volver a lo que es educar, alimentar y cuidar a un hijo. En lugar de sentirlo como una carga, lo veo como una bendición: me devolvió el porqué vivir, me cuido más y me mantiene joven. Ayudar a mi hija lo considero parte de seguir siendo papá”, cuenta.

El testimonio de Don Jaime refleja lo que viven miles de abuelos en el país: retomar el papel de cuidadores en una etapa en la que muchos esperaban descanso. Para algunos, cuidar de los nietos significa compañía, propósito y alegría; para otros, implica un reto físico y emocional.

Los datos del INEGI

Según el INEGI, el trabajo de cuidados no remunerado equivale a más del 6 % del PIB, aunque pocas veces se reconoce en políticas o programas de apoyo. La Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (ENASIC) confirma además que la mayor carga recae en las mujeres: tres de cada cuatro cuidadoras son mujeres, y en hogares con niños pequeños (0 a 5 años) el 96 % de los cuidados son asumidos por ellas.

En 2025, la CEPAL y la Secretaría de Gobernación advirtieron que México enfrenta un reto mayúsculo: más de 58 millones de personas en el país necesitan algún tipo de cuidado, y son principalmente las familias —sobre todo abuelas y abuelos— quienes sostienen este trabajo sin apoyo suficiente del Estado.

En cada casa, el patrón se repite: abuelos que acompañan en las tareas escolares, que preparan la comida, que esperan a la salida de la escuela. Una generación que, después de criar a sus hijos, sostiene ahora la infancia de los nietos y que se ha convertido en los guardianes invisibles del cuidado en México.