Morelia/Héctor Tenorio
Donald Trump es el cuadragésimo quinto presidente asumirá el poder. Los aliados y adversarios extranjeros, se encuentran desconcertados (y, en algunos casos, alarmados) de que las certezas que han sustentado la política exterior estadounidense durante generaciones ya no parecen aplicarse.
México, insiste en que no pagará por el muro que Trump ha prometido construir en la frontera sur. Además las compañías mexicanas enfrentaran retos ante una posible renegociación del Tratado de Libre Comercio de América Latina (TLCAN), una mayor desaceleración de la economía mexicana, el dólar más caro y mayores tasas de interés. .
Cualquier cambio en tratado comercial probablemente perjudicará a los exportadores mexicanos y las remesas de los inmigrantes a México también pueden disminuir bajo la nueva administración de Estados Unidos.
No olvidemos que la caída del peso frente al dólar que ha aumentado los precios de las importaciones, tanto de materias primas como de equipo, incrementando los costos operativos y gastos de capital de las empresas. El petróleo, gas, y algunas compañías de consumo son las que sentirán un impacto por el dólar caro.
Resultó preocupante que Donald Trump anunciará que podría llegar a deportar hasta 3 millones de indocumentados con antecedentes penales. En Los Pinos se ve con preocupación el avance del nacionalismo de los estadounidenses blancos. Sus palabras racistas encuentran eco en una economía que no crece a la velocidad que ellos desean. Resulta lógico que en épocas de crisis los migrantes y los grupos vulnerables sean los chivos expiatorios.





