La soportable levedad de la manda

Comparte

Morelia, Mich. | ACG/Alfredo Soria.- Dos mujeres avanzan lentamente por la calzada Fray Antonio de San Miguel, no con pasos comunes, sino con sus rodillas rozando el suelo. Una de ellas, visiblemente agotada, apenas se sostiene, mientras su cuerpo se inclina casi al punto de gatear. En sus rostros, sin embargo, no hay señales de duda, sino una expresión de profunda devoción.

Su recorrido culmina en el Santuario de Guadalupe, donde cumplen su manda como parte de las tradiciones previas al 12 de diciembre. Este esfuerzo físico, cargado de simbolismo, refleja un contraste con la fortaleza de su fe, la cual las impulsa a completar este camino en busca de gratitud, esperanza o respuesta a sus plegarias.

Esta escena se repite cada año, recordándonos el significado tan arraigado que esta celebración tiene para miles de creyentes, quienes ven en estos actos una expresión de entrega y espiritualidad.