La Navaja, visión de barrio (Parte I/II)

Imagen: Héctor Tapia

Morelia/Héctor Tapia

La Navaja es una banda de rock, ska, conjuntado con lo folclórico que cuenta historias urbanas que intentan a su vez cimbrar la conciencia de quienes les escuchan.

La propuesta del grupo surge de una “visión de barrio”, dice Daniel, quien toca la batería.

Es una banda que no tiene un líder definido, justamente porque creen en que la organización debe ser entre todos para sacar al grupo adelante. La misma visión que comparten para con el resto de la sociedad. Para ellos, no hay como la organización de la gente para que cambie Michoacán, y México.

Se juntan una o dos veces por semana en una cochera donde guardan todo su equipo, ahí ensayan su música y conviven. Pero sobre todo crean.

Ahí se reúnen Daniel, Eros (guitarra y alientos), Xanai (guitarra), Alejandro Santos (Guitarra Eléctrica) y el otro Alejandro, el “black”, quienes integran a La Navaja y que buscan acercar su propuesta a la mayor cantidad de personas posibles.

Para Daniel, “La Navaja es estar vacilando en lo que tratamos de mezclar en nuestra música, que es este mestizaje del que somos resultado”.

“No nos vamos a poner mesiánicos”, dice Eros, “pero somos portavoces de lo que nosotros mismos vivimos. Es contar las historias del barrio”.

Explica que buscan plantear “las cosas bastante normales que la gente de pronto olvida”, como el asesinato de alguna persona que de pronto se pierde la perspectiva “de mirar al vecino que mataron”.

“Atrás del sujeto asesinado hay toda una historia, es padre, esposo, hijo, una serie de cosas que no podemos ser juez y parte de esa gente que está trabajando para la maña pues”; no buscan juzgarlo sino entender, dice.

Son una banda que de pronto mezclan lo musical con alguna pequeña escenificación o lectura como si fuera teatro en atril.

Daniel dice que están en la búsqueda de tener un trabajo más escénico, “de tener un impacto más visual, la idea es transmitir desde arriba del escenario”, ya que todo dice algo y “queremos que la gente capte más lo que queremos decir con una sonoridad, con lo que presentamos”.

Xanai, la única mujer de La Navaja, dice que “por una parte queremos conjuntar los sonidos que son de pronto más urbanos, más modernos como el rock, y conjuntarlo con lo folclórico y tradicional, lo popular, no sólo es nada más juntarlo así como así, sino darle un nuevo sentido que está en una realidad que estamos viviendo, es aportarle a la música, no a un género, y aportar a la sociedad”.

Explica que las letras van por ese sentido, “las historias cotidianas, con un giro hasta poético, no hablarle al pueblo menospreciándolo”.

En La Navaja, dice Eros, no hay líderes, “todos somos responsables de lo que pasa dentro del grupo”. Agrega que eso se busca transmitir, “se trata de organizarnos todos para poder cambiar las cosas. Aplicable a la sociedad”.

Al retratar al barrio, al barrio moreliano, que es donde crecieron, o con el cual tienen relación cotidiana, Daniel dice que es lamentable como se ha manchado a Michoacán con lo de la violencia, ya que esto afecta a la gente que trabaja honradamente, a los que tienen menos.

“No hacemos canción de protesta, sino de denuncia  y exigencia, y no contra el enemigo número uno que puede ser el mismo gobierno y la maña, sino hablarle al pueblo y decirles esto está pasando aquí, al lado de tu casa”, resalta Eros.