Félix Madrigal/ACG
Morelia, Mich.- Cada mañana, sobre la Avenida Morelos Sur, justo después del Mercado auditorio y a un costado del paso del río, un grupo hombres se colocan a la espera de una oportunidad laboral.
Se trata de personas que ofrecen servicios de albañilería, soldadura, carga de escombros y trabajos generales, muchos de ellos mayores de 35 años, incluso por encima de los 40, que buscan empleos por jornada o por encargo.
De acuerdo al repportero que firma la nota, esa práctica refleja una realidad compleja del mercado laboral en Morelia y en México en general: la dificultad para acceder a empleos formales, especialmente para quienes no cuentan con estudios académicos. Sin embargo, ni siquiera contar con un título universitario garantiza actualmente un trabajo digno y bien remunerado, lo que ha profundizado la informalidad como alternativa.
De acuerdo con datos del INEGI, añade, más del 50% de la población económicamente activa en el país se desempeña en la informalidad. En ciudades como Morelia, esto se traduce en esquinas convertidas en puntos de encuentro entre trabajadores y empleadores eventuales, donde la precariedad y la incertidumbre se han vuelto parte cotidiana del esfuerzo por subsistir.






