Acueducto | Samuel Ponce Morales
No, no es un asunto menor establecer que los candidatos a gobernador en Michoacán, más allá de escudriñar sus tendencias ideológicas y sus propuestas, debería conocerse su estado de salud físico y mental, así como su nivel de ética y moral; es decir sus fortalezas y debilidades, conocer realmente de qué están hechos. Claro, teniendo en cuenta que no está en el marco jurídico electoral ese tipo de exámenes, no será posible tener una evaluación más integral de los candidatos a relevar al gobernador Silvano Aureoles Conejo.
Pero veamos en el caso específico de un examen psicológico hacia a dónde nos llevaría, tal como nos lo plantea el especialista Franco Lotito Catino, de la Universidad Austral de Chile:
Los test psicológicos, test psicométricos o reactivos psicológicos son instrumentos experimentales con una firme base científica y una amplia validez estadística que tienen como finalidad la medición y/o evaluación de alguna característica psicológica –ya sea específica o general de un determinado sujeto–, tal como lo puede ser, por ejemplo:
(a) el proceso de medir su nivel de inteligencia para efectos de poder comparar su rendimiento intelectual en relación con su grupo de pares,
(b) la evaluación y medición de los rasgos generales de personalidad de un individuo,
(c) la determinación de un perfil psicológico específico,
(d) la constatación –a nivel clínico y psiquiátrico– de trastornos mentales y el consiguiente diagnóstico y tratamiento psicoterapéutico, y finalmente
(e) verificar –ahora en el ámbito laboral– si los rasgos psicológicos, las competencias y las características personales que distinguen a una determinada persona se correlacionan con el perfil del cargo que ha sido levantado por alguna organización, sea ésta pública o privada.





