Morelia/Julieta Coria
Uno a uno iban llegando, se les nota la nerviosa sonrisa en su ojos, la cita para los estudiantes ‘nicolaitas’ se concentró en la plaza de armas de la ciudad de Morelia, justo del lado de catedral, antes del mediodía.
Se les distingue por sus pancartas ya preparadas, en mano y con sus mochilas acuestas, son preparatorianos, son jóvenes que a decir entre ellos, solo quieren clases.
La reunión no fue muy concurrida, fueron poco menos de cien chavos lo que acudieron al lugar. El reloj marcaba las doce en punto cuando poco a poco y en fila india caminaron en silencio por la banqueta, se dirigían al Congreso legislativo.
Todo ocurrió con demasiada prisa, en la acera frente al Congreso, se pararon con pancartas el autodenominado grupo de Nicolaitas por el Rescate de la UMSNH ya con un pliego petitorio al Congreso del Estado para solicitar su apoyo ante el panorama universitario.
Ahí sobre la banqueta que daba la mayor sombra en el lugar, chicos y chicas sonreían mostrando sus cartulinas con leyendas como «No al recorte presupuestal» “Queremos audiencia” y demás consignas, en total silencio.
No fueron más de cien nicolaitas los que se dieron cita, hablaron poco, de pie sobre la calle, anunciaban su exigencia, automovilistas iban y venía, nadie se detenía a observar a detalle, pasaron desapercibidos, “dejen pasar y no estorben” un señor gritaba, la manifestación duro poco, fugaz y breve…





