Morelia, Mich. | Montserrat Herrera/Acueducto Online.- Orgulloso de sus raíces, José Manuel Martínez, de 60 años, se dedica a redactar y relatar crónicas de la historia de su tierra: Tarímbaro, Michoacán.
— ¿Qué es, para usted, ser cronista?
— Es promover, investigar y dar a conocer la historia de un pueblo, sus tradiciones, su cultura, sus personajes, su gastronomía, sus monumentos, todo lo que involucra a una cultura. Es apasionante saber que otra gente está interesada en la historia de tu pueblo.
José Manuel tiene 30 años como cronista municipal, un trabajo que lo ha llevado a dar conferencias en Estados Unidos, presumiendo a todos la riqueza cultural que su pueblo tiene.
Desde muy pequeño fue un alma curiosa, la cual preguntaba sobre los ritos y tradiciones que veía que su localidad hacía, fue así como esa llama nunca se apagó y lo trajo hasta donde está.



— ¿Qué lo inspiró a ser cronista?
— La sabiduría de un sacerdote que me enseñó muchas cosas, yo no tenía interés ni sabía nada sobre la historia, pero él me platicó sobre la historia de Tarímbaro que nadie conocía y que él mismo había investigado. Todo lo que me decía lo fui guardando y lo fui transcribiendo. Una vez que me nombraron cronista tuve la oportunidad de ir al Archivo General de Indias, en Sevilla, a los archivos de México, del arzobispado, y también de la parroquia de Tarímbaro a investigar.
«La historia no es solamente lo que pasó hace años, ¡la escribimos todos los días! Hay tradiciones que no están escritas, que vienen a través de una tradición oral de familias, de generaciones».
Para José Manuel, lo que más disfruta de su trabajo es ver el interés de los demás en la historia y las ganas de empaparse de conocimiento.
«Me ha tocado ser testigo de la historia contemporánea de Tarímbaro, fui testigo de la beatificación del primer santo de Michoacán en Roma por el papa Juan Pablo II, y, después, en el año 2000, volver a Roma para la canonización de Luis Monsanto, que ahora es patrono del arzobispado de Morelia».
José Manuel, el libro de historia en vida, disfruta mucho de las tradiciones que su localidad tiene pues, para él, las mejores historias se encuentran en la voz de la gente…





