Acueducto | Samuel Ponce Morales
Más allá del peso de la sombra del virtual candidato a gobernador de MORENA-PT, Raúl Morón Orozco, todo indica que el alcalde provisional de Morelia, Humberto Arróniz Reyes, no solo tiene en claro darle continuidad a la política gubernamental implementada por su antecesor, sino mejorarla, reforzarla y, en algunos casos, sutilmente modificarla. A diferencia del hoy edil con licencia, él no tiene en la mira ambiciones políticas, al menos, a corto plazo, sobre todo de cargos de elección popular, por lo que su paso por el gobierno moreliano será menos tormentoso, más mesurado y más institucional, como lo ha dejado entrever en sus primeros días como provisional, en donde no tiene rubor alguno en reconocer, aunque sin imposiciones,la necesaria coordinación de los tres niveles de Gobierno. En su andar, Humberto Arróniz, de una política nada tersa, ha ganado más de lo que esperaba, pero, en caso de ganar las elecciones a gobernador el que le dio la visa para situarse en la silla presidencial local, puede ser el segundo hombre más influyente del territorio michoacano.





